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Labios de Rojo Carmesí V - Me tocó casarme con la putaCategoría: Sexo infieles

Por Carmelo Eduardo | 2014-09-01 21:33:37 | 0 comentarios

Labios de Rojo Carmesí V – A mí me tocó la puta
La gente en mi ciudad o mejor dicho en mi pueblo grandote por no decir un pueblo chico, por su comportamiento en eso de que “pueblo chico – infierno grande”, me tenía como el cornutto de la comunidad, el marido burlado de quien todos hacían referencia y hasta cierto punto mofa y burla; sobre todo las mujeres y muy especialmente las amigas de María.
Y es que desde aquel viernes de años atrás, en el que María, entonces mi novia comprometida, conoció a Tony con quien bailó en la fiesta muy acarameladamente durante toda la velada, empezaron las murmuraciones de Rosario, Silvia, Gina, Romina, Susana, Maru, Eva, Emma, Inocencia y otras más.
Y luego de que pasó lo que pasó durante la tarde-noche del día siguiente, un sábado en el que yo me encontraba fuera de la ciudad por motivos de trabajo; María y Tony se encamaron durante horas y horas en el departamento de éste último y estuvieron haciéndose el amor descaradamente y desenfrenadamente, en repetidas ocasiones hasta agotarse mutuamente el uno con el otro, como si hubieran estado en una batalla campal cuerpo a cuerpo. Esa tarde-noche de sexo desenfrenado entre este par de amantes terminó con las entrañas de mi novia llenas de leche fértil. Sí esa tarde noche fue cuando precisamente Tony no solamente desvirgó a María sino que también la preñó.
A los pocos meses estábamos ya casados María y yo, y ella panzona con el producto que le hizo Tony. No se libraron los nueve meses comunes de un embarazo, las cuentas no daban, y bueno ahí se incrementaron más aún las habladurías de la gente. En la Universidad en donde yo trabajaba en Proyectos, no había empleado ni maestro alguno que no supiera de la tremenda cornamenta que me puso María, y qué decir de sus amigas estudiantes quienes estaban casi todas en sus últimos semestres. María terminaría la carrera de Sociología, con mención honorífica especial en Enfermería.
Rosario y Gina estaban estudiando Medicina; Romina, Susana, y Silvia eran compañeras de Sociología de María; e Inocencia ya se había recibido de abogada; y otras amigas más de mi mujer; todas ellas fueron de las que más comentarios vertieron sobre la relación de Tony con María y los cuernos que me pusieron. Desde entonces no me he recuperado de la infidelidad de María y mi cornamenta ya no podría esconderse nunca jamás.
Y así pasaron los meses, Tony se había retirado de la vida de María, pero mi mujer no olvidaba, más aún con el recuerdo que nos dejó. Pero pronto mi mujer volvería a serme infiel, ahora de casada.
Era un jueves, había olvidado mi cartera en la casa en el buró de la recámara y de la oficina le llamé a mi mujer. Nadie contestó, ni la muchacha que le ayudaba los jueves para cuidar al niño, solamente nos alcanzaba para un día en que Aída le daba la mano a mí mujer. Así es que decidí ir a recogerla yo personalmente por si la necesitaba.
Al llegar a los departamentos me topé con un par de vecinas, Andrea y Rocío, ambas me saludaron con una risita pícara, medio burlona. Sentí que murmuraban de mi, y pensé ………… ooojjj ¡!!
Al entrar al departamento, algo me pareció extraño. Oía ruidos, sonidos indescifrables. Al acercarme a mi habitación estos claramente parecían gemidos de mi mujer, y comprendía que se encontraba …. haciéndolo …. con alguien. La puerta estaba cerrada, y moví la cerradura más que por curiosidad que por otra razón. Estaba nervioso, mi corazón latía aceleradamente, pero a la vez estaba rabioso sospechando que alguien se estaba cogiendo a mi mujer en mi propio lecho conyugal.
- AAAAggggggggghhhhhhhh !!!!!!!!! AAAgggggghhhhhh !!!!!!!!!
Cada vez se oían los gemidos de María más fuerte, uno y otro hasta escuchar cuando gritó:
- Caabroooóóóóóónnnnnnn ¡!!!No pares papacito !!!!!! Hasta el fondo !!!!
Y luego la voz de él
- Me vengo mamita !!!!!
y yo que pensaba que lo del Diario de mi mujer era tan solo una fantasía de ella, que equivocado estaba. Era Jimmy mi compadre quien se estaba parchando a mi mujer.
- OOOOOOOOOOOOhhhhhhh !!!! OOOOOOOOOOOOhhhhhh !!!!!
Seguramente se vació en los adentros de mi mujer.
El silencio se hizo, yo no tuve el coraje de tocar la puerta y encarar a ese par de infieles que en mi misma cama me estaban pintando el cuerno. Decidí irme y antes de salir vi mi cartera en la mesa del comedor, seguramente María la había movido por si pasaba a recogerla; no lo pensé, solamente la agarré y me regresé a la oficina más cornudo de lo que ya era, muy enojado. Era todo un “looser”.
Durante una semana tanto mi mujer y yo hicimos como si nada hubiese pasado, pero por dentro yo me quemaba, aunque no podía reclamarle. ¿Cómo decirle que no tuve el valor de tocar la puerta?, ¿Qué le diría a mi mujer? Hubiera quedado como un pendejo.
Seguramente ella por dentro tendría la certeza que yo me di cuenta de su infidelidad, pues recogí mi cartera y a María no se le va detalle alguno.
Jimmy era un hombre grande, media aproximadamente 1.85 m, era robusto, moreno, de una personalidad muy fuerte, un tipo seguro de si mismo. Él era de padres mexicanos pero nacido en Alemania, los años mozos los vivió en Chile en donde estudió Ingeniería, tenía las tres nacionalidades. Era el Gerente de la maquiladora más grande de la Región. A su llegada al pueblo, pronto conoció a Inocencia, se hicieron novios y se casaron poco tiempo después del matrimonio mío con María.
Y así pasaron los días, la semana completa hasta que el siguiente jueves …………. No me decidía pero ……… tomé el auto y al llegar a casa, ya con la intención de pescarlos infraganti y enfrentarlos, porque anticipaba que Jimmy estaría visitando nuevamente a mi mujer; me dirigí hacia nuestra recámara conyugal; la puerta estaba entre-abierta, ¿porqué?, ….. recordé lo de la cartera.
Pude ver a María porque así lo dispuso ella, mamándole la verga a un tipo más alto y grande que yo y que tenía la verga mucho más grande que la mía, era efectivamente Jimmy. Sentí un hormigueo por todo el cuerpo y mucha furia.
Aún y cuando me llené de coraje, y seguramente mi rostro lo denotaba, me detuve a observar disimuladamente la acción, sin ser visto, María seguía mamándole la verga a Jimmy, se la chupaba con mucho trabajo, atragantándose cada vez que intentaba metérsela toda a la boca, porque yo la conozco muy bien, es una “goloza” con “z”. Así Jimmy la tenía hincada en la alfombra, frente a él, con sus enormes tetas fuera expuestas al aire y a disposición de su amante, sus auras grandes y dilatadas y sus pezones erguidos que de vez en cuando él se las pellizcaba haciéndola gemir levemente de dolor.
El coraje me tenía encendido, pero mi forma de ser no me permitía intervenir, estaba paralizado y así poco a poco fui notando que yo mismo estaba teniendo una erección tan solo de verla como le mamaba la verga a Jimmy, como sus labios “rojos carmesí” recorrían con maestría el largo y grueso tronco del pene de su amante, su lengua recorría ansiosa el glande y sus manos hacían lo suyo halando de arriba hacia abajo el resto de la verga que no le cabía en la boca, era demasiado grande, sobre todo impresionantemente gruesa. No podía creer lo que estaba viendo, de modo que mi mujer así se veía, como toda una señora cuando mamaba, y el compadre la verdad con aplomo como todo un garañón, hacía honor a aquel dicho de que “compadre que no se arrima a las caderas de su comadre no es compadre”.
Jimmy la tomó del pelo y halándola hacia su verga comenzó a penetrarla en la boca con más fuerza, literalmente le estaba follando la boca, a lo que María solo podía seguir chupando y chupando cada vez más rápido también luchando por no ahogarse; en verdad que Jimmy tenía una verga de envidiable en tamaño, sobre todo como ya lo mencioné en su impresionante grosor. Con cada metida de verga en su boca, sus tetas comenzaron a balancearse también y su misma saliva iba cayendo hacia sus enormes pechos. La verdad él era un garañón y ella una ninfómana, le estaban dando duro.
La levantó del suelo halándola con fuerza del pelo, con autoridad como todo un macho. Le tomó su cara y la besó apasionadamente mientras sus manos la manoseaban a placer por todo el cuerpo en especial en sus pechos, los que amasaba con ansias. Se notaba que le fascinaban porque no dejaba de tocarlos, sobarlos, estrujarlos, mamarlos y de vez en cuando pellizcar sus pezones. Ya desesperadamente, le desgarró el vestido, no se podría esperar otra cosa de un macho follador como Jimmy, mientras ella aceptaba cada una de sus acciones sin protestar, qué le importaba el vestido, sabía que él era un cabrón y la tenía a su disposición.
Jimmy la tiró en la cama y también desgarró de un solo tirón la última prenda que cubría ya su cuerpo: su mini tanga. Ahora sí sin ninguna prenda puesta que estorbara y sin lentes …….. Ella lo miraba borrosamente, sonriendo pícaramente, encendido esperando el ataque del compadre. Él no la hizo esperar, puso su verga en la entrada de la vagina de mi mujer y empujó sin consideración alguna, duro, de un solo golpe y hasta el fondo, sin contemplaciones, la atravesó completamente. Ella lanzó un grito de dolor y otro más que se escuchó en todo el edificio:
- AAAAaaaaayyyyyyyyyhhhhh Caaabroooóóóóóónnnnnnn !!!!!! Me atraviesas toda !!!!
No estaba cogiéndosela como yo lo hacía, la estaba sometiendo con esa enorme tranca y la estaba haciendo lloriquear.
- MMmmmmmjjjjjj ¡!!! MMmmmmmmjjjjjjjjjjj !!!!
Y se le salieron unas lágrimas, no sé si de dolor, seguramente por el placer que estaba recibiendo. Se estaban amando salvajemente pero con frenesí.
El coraje seguía apoderado de mi, solo que ahora increíblemente me encontraba excitado, confundido, un tanto avergonzado, no sé si por lo que le estaban haciendo a mi mujer o porque estaba yo ahí mirando, siendo testigo oculto sin hacer nada, otra vez pasivo; bueno me estaba sobando la verga, eso sí lo estaba haciendo, y estaba mirando cómo se estaban cogiendo a mi mujer enfrente de mis narices. La verdad, para putas mi mujer, ¡cómo no! Estaba totalmente excitado al ver como a mi hembra la tenían dominada y de ver que entre más gemía María más verga le daban a la puta. María con sus largas uñas color “rojo carmesí”, se las encajaba en la espalda y en las nalgas de su amante.
Luego Jimmy la cambió de posición, toscamente, poniéndola a cuatro patas, no se iba a ir limpia, es decir no sin que se la metiera como perra en celo, y así comenzó a penetrarla con su tremenda verga. María volvió a gritar con fuerza:
- AAAAAAAAAAAaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyhhhhhhhhhh !!!!
al sentir como toda la verga se perdió en su puchita pero sus lloriqueos se transformaron ahora en jadeos y gemidos conforme alcanzaban los dos un ritmo cadencioso de mete y saca. A sus embestidas se le unieron varias nalgadas logrando que mi mujer sorprendida, ante el placer que le estaba ocasionando la agresión, le pidiese más y más verga y más nalgadas, pedía que no se detuviera, estaba dominada, fascinada, encantada.
Jimmy el cabrón le siguió propinando más nalgadas, con sus manos abiertas hasta dejárselas completamente rojas, casi del color de los labios de mi mujer; esto sin dejar de penetrarla, luego la agarró de las tetas y halándola hacia el comenzó a metérselo más frenéticamente.
Tengo que reconocer que mi verga simplemente no hubiera alcanzado a penetrarla en esa posición, para nada, en cambio la de Jimmy sí, hasta el fondo. Entraba y salía aunque aún con dificultad, esto por el grosor del miembro aquel, mientras ella, haciendo sus manos hacía atrás trataba de apartarlo un poco como no pudiendo soportar más sus embestidas, era demasiada verga aún para una puta, pero María no podía hacer nada, estaba indefensa, y Jimmy embestía y embestía cada vez con más fuerza, como un toro salvaje. Así se estaba cogiendo a mi mujer.
Después de cogérsela en cuatro, volvió a voltearla y la abrazó con las piernas abiertas y de una sola embestida se la clavó en la verga. Sobra decir que el grito que soltó mi mujer fue estrepidante
- AAAAAAAAAAAAAYYYYYYYYYYYYYHHHHHHHHHHHH !!!
se escuchó en todo el edificio de departamentos. ¡Qué vergüenza!, y luego porqué tenía yo esa fama de cornutto. De seguro las vecinas todas se dieron cuenta, seguro habría habladurías. Ya estaba acostumbrado.
Ahora sí, la escena era demasiado erótica para mí, como nunca nadie lo hubiese imaginado, Jimmy la tenía ensartada y con fuerza la levantó. María se agarró de su cuello, él sin perder estilo la tenía bien aferrada. María le acarició el cuello, casi como cirquera para no caerse, y así empezó nuevamente Jimmy con el mete y saca, ya se la metía, ya se la sacaba, y ella hacía hacia atrás su cabeza dejando suelto al aire su larga cabellera; estaba engentada, aquello ya era un ritual de placer, una ceremonia llena de sensualidad; María estaba en éxtasis, mientras Jimmy se estaba paseándose con mi mujer ensartada en su verga por toda la habitación. Toda la habitación la recorrieron Jimmy ensartado en la pepa de mi mujer, y ella gemía y gemía, lloriqueaba de gusto y de placer, parecía una muñeca de trapo, se dejaba hacer todo lo que él quería, gimiendo como loca, como puta, en un acto desenfrenado de sexo y placer; María permanecía aferrada a su cuello y estaba besándolo mientras la ensartaba una y otra vez, y otra más y muchas más.
De pronto mi mujer notó mi presencia, nuestras miradas se toparon accidentalmente, solo por un instante, pero nos pareció a ambos una eternidad, sin una sola palabra nos dijimos muchas cosas; pero ella no podía parar, esta ensartada y disfrutando demasiado, aquello era inevitable. Y de pronto se escucharon sus orgasmos:
- AAAAhhhhhhh !!!! AAAAhhhhhhh !!!! AAAAAAhhhhhhhh !!!!!!
No sabría cuántos orgasmos había tenido mi mujer hasta ese momento, pera seguramente eran muchos y muy repetitivos. Ondanadas de placer recorrieron todo su cuerpo desde las puntas de los pies hasta su cabeza, su cuerpo se movía onduladamente en señal de éxtasis.
Después, Jimmy la hizo sentarse arriba de su miembro. Pude apreciar que su coñito era demasiado pequeño para semejante verga, pero ella ayudó con su mano abriéndose ella misma su puchita y se la metió lanzando nuevamente un quejido:
- AAAAAAaaaaaaaayyyyyyyyhhyyhhhhhhh !!!!
uno más.
Estaba totalmente expuesta, y comenzó con sus movimientos que yo conocía, hacía adelante y hacia atrás mientras el compadre le chupaba las tetas. Yo sabía en qué iba a terminar eso, en su orgasmo,
- OOOOOOOOOOhhhhhhh !!!! OOOOOOOOOOOhhhhhh !!!!!
Y así Jimmy vació toda su leche bañando las entrañas de mi mujer, depositando en los adentros de ella todo ese elixir masculino que tenía contenido. Así terminó aquel encuentro entre dos apasionados amantes.
Estaban totalmente fatigados, ambos par, se recostaron en la cama ya sin energía para reponerse, abrazados, desnudos, exhaustos.
Yo me retiré silenciosamente.
Ya en la oficina, toda la tarde mi mente estuvo recordando lo que vi durante la mañana, en mi propia casa. Las telarañas de mi mente no tenían orden, enojo, frustración, envidia, excitación; pero decidí por primera vez ir a reclamarle a mi mujer su infidelidad. No lo hice debidamente cuando su infidelidad con Tony, pero ahora sí lo habría en el caso de Jimmy. Avisé en la oficina que me retiraba temprano por un inconveniente, y vaya inconveniente, y me dirigí a la casa decidido a reclamarle a María su proceder y su infidelidad, de una vez por todas pondría orden en la casa.
Cuando llegué a la casa mi sorpresa es que María me estaba esperando, alertada seguramente por su sexto sentido, o ¿me habría visto realmente?. Sí claro y lo de la cartera que tonto soy. María me estaba esperando porque estaba sentada en la sala, totalmente arreglada, para nuestro encuentro.
Sí, ahí estaba, con un vestido de colores, corto como los que ella siempre usa, Se había puesto unas medias transparentes, tipo retro de los 50´s porque ella sabe que ese es mi fetiche, con liguero. Sus labios pintados de “rojo carmesí”, perfume de “aires del tiempo”, todo el escenario era propicio para el romance y el cachondeo. Sus uñas, largas también de color “rojo carmesí”, sus ojos con sombras negras pero con un tono ligeramente rojizo que desconocía yo. Se veía sensual, muy sensual. De buenas a primeras me desarmó.
Y ahí estaba María, con las piernas cruzadas, moviendo su pierna derecha con un ritmo de vaivén. Me senté enfrente de ella y no pude dejar de observar sus extremidades inferiores, me estaba provocando, me estaba excitando, estaba jugando conmigo. Luego de pronto se agachaba para que pudiese tener una vista aérea de sus enormes tetas, esas mismas que Jimmy recién se las estrujó.
Yo no podía dejar de verla, me hizo garras. La verga se me paró.
Mis ojos y mi cabeza seguían perfectamente el movimiento de vaivén de sus piernas, y luego cruzaba la otra pierna y mi pantalón apenas y podía contener mi miembro bien parado, parecía carpa de circo.
Por un momento me sentí como un toro de lidia, me hizo la faena completa, un capotazo por la izquierda, un capotazo por la derecha, me llevaba a su antojo, a su ritmo, me tenía mareado, hipnotizado por no decir apendejado. Hasta que me rendí, estaba dispuesto a hacerle el amor en donde Jimmy se había venido y llenado su vagina con su semen, eso apenas unas horas antes, pero ella no tenía la menor intención de calmar mi ansiedad, sino todo lo contrario me calentó al extremo y así me dejó, extasiado, anonadado, deseándola al máximo, con dolor de huevos y con el recuerdo de la cogida que le dio por la mañana Jimmy. Esa fue su estrategia que siguió, asì pasaron unos días, y yo tras ella deseoso, impaciente, suplicante ….. arrodillado y así de esa manera me dominó.
A partir de ese día dejé de ser un cornutto dolido, molesto y enojado para pasar a ser un cornutto domado, educado por mi señora, me hozo la faena.
María no podía contarle a sus amigas sus encuentros con Jimmy, por no herir a Inocencia; así es que solamente le contó a su hermana Esthela, quien era la segunda de la familia de 4 hermanas (todas mujeres). María era la tercera. Seguramente por eso era así, entre puras mujeres pues su padre las había abandonado.
Al escuchar aquella historia, Esthela dijo:
- Qué bárbara María, sí que te hiciste otra vez pendejo a Carmelo, tremenda cornamenta que le metiste y ya lo tenías mareado con tus movimientos femeninos de tus piernas, jajaja!!! le hiciste la faena completa con todo y vuelta al ruedo. Y de ahí terminó con su frase que me repite constantemente:
Ole, ole, ………. Oleeeé para el cornutto de la familia.
Y bueno, como mencioné ya anteriormente, “pueblo chico – infierno grande”, porque da la casualidad de que Gina, trabajaba como la Doctora en el turno diurno, en la maquiladora en donde Jimmy era precisamente el Gerente General. Así es que pronto la infidelidad de mi mujer con Jimmy se supo.
Nuevamente pasé de boca en boca, Gina, Romina, Susana, Rosario, Silvia, Virgen, Emma, etc. todas ellas comentaban las infidelidades de mi mujer y hacían resaltar mi enorme cornamenta. Me exhibían. La más burlona era Rosario mientras que Virgen, solamente contribuía excepcionalmente con algún comentario.
Efectivamente, las casadas Rosario, Gina, Silvia, Romina (ésta última divorciada) eran las más cabronas, no tanto Susana ni Virgen (quien por cierto, ésta última sigue haciendo honor a su nombre y así se ha mantenido: virgen).
De inocencia, lo único que supe en relación a la infidelidad de mi mujer con su marido fue que le dijo a Rosario “Díganle a Carmelo que meta a su gallina, porque mi gallo anda suelto”, la cultura machista de mi pueblo, jajaja!!! impulsada por las mismas mujeres, increìble. Pero es cierto, su gallo se había estado pisando a mi gallina.
Muchos años después, porque esto sucedió ya hace bastante tiempo, son como mis memorias, las cosas en el pueblo siguen igual. Del grupo que nos juntamos con frecuencia, especialmente por ser las amigas de mi mujer, Rosario sigue felizmente casada; Gina y Edgardo se reconciliarion, él le perdonó a ella sus infidelidades y ella no volvió a ponerle el cuerno; Romina divorciada, le dicen la “pulga” porque pasa de cama en cama; Susana y Emma también se casaron y siguen unidas a sus respectivos maridos; Inocencia y Jimmy se fueron a la capital porque él consiguió una buena oportunidad de trabajo, eventualmente nos visitan; mientras que Virgen y Xóchitl permanecen solteras, Virgen sigue siendo la más recatada del grupo, no así Xóchitl que tiene su historia.
Y bueno que puedo decir, a mí me tocó la puta ¿y qué?
Ni como esconder mi enorme cornamenta.

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me cojieron a los 8 un señor mayorCategoría: Sexo en familia

Por danna | 2014-09-01 13:08:22 | 0 comentarios

buenos dias, les voy a contar como me inicie en el sexo a los 8 años, fue por un señor que tenia como 50 años, era amigo de un tio y me empezo a comprar cosas y pues a esa edad quien no quiere regalitos no?
bueno a lo que hiba, un dia el le pidio permiso a mi mama para que me dejara acompañarlo a una tienda departamental, la verdad como era muy amigo de la familia no hubo objecion pero sus intenciones despues sabria eran diferentes, salimos de la casa y me dijo que tenia que ir a su casa, subimos a su departamento y me dijo... si quieres ponte a ver la tele, le dije ok bueno y el se metio a su cuarto y cerro la puerta, en la sala habia una tele enorme y unos espejos en la pared, prendi la tele y estaba en la pantalla una pelicula porno de un señor con una niña como de mi edad, la verdad no supe al principio que era, me quede vbiendola por unos instantes y empece a tratar de entender que hacian, el le besaba su vagina y ella se retorcia de placer, esto me causo una sensacion algo extraña pero me sentia traida por eso, total que estuve como 5 minutos viendo la pelicula cuando me dice el señor elias, que asi se llamaba que fuera a su cuarto que me tenia una sorpresa, yo fui y toque la puerta, me dijo, entra, lo hice y vi una caja enorme sobre la cama, me dijo, es tuyo si lo quieres, le dije que es? me contesto es un regalo para ti, inmediatamente me subi a la cama y empece a abrir el regalo, era una casa de muñecas de barbie, enorme, preciosa ( hasta la fecha la tengo )y comence a jugar con ella, me dijo oye viste la tele? le dije si pero seria y deje de jugar, me dijo perdon es que mi hijo dejo algo que tu no podias ver, le dije no importa pero me empezo a pregtuntar cosas de la pelicula que le contestaba que no entendia, me dijo, te gusto? le dije que no, me dijo si quieres las muñecas que van el a casa que te regale dejame verte sin vestido, es un favor si? le dije que no pero insistio mucho y la verdad si queria las muñecas total que lo deje, me empece a pedir que le modelara mi ropa interior y cosas de esas, total que me dijo que me acercara y me toco por encima de mi calzon, me hice para atras pero me saco las muñecas y dijo que si no las queria? total que ahi empezo mi vida sexual, con tan solo 8 añitos me tumbho en la cama y comenzo a besarme por encima de la pantaleta, me la hizo a un lado y comenzo a bearme directamente la vagina, me volvia loca, me encantaba esa sensacion, estuvo asi un largo arato y me pidio que jugaramos a la gallinta ciega, me puso un trapo en los ojos y yo tenia que buscarlo sin verlo, asi estuvimos jugando un rato y me dijo que me daria a probar un dulce que tenia que adivinar, primero era mermelada y lo chupaba de su dedo o al menos creia yo eso, despues cajeta y por ultimo me dio algo que supo agrio y feo, me quite la venda y vi directamente su pene apuntando a mi cara y escurria todavia gotas de esperma. me dio mucho asco pero mas bien fue miedo y sali corriendo al baño a lavarme la boca.

continuara...

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MI Primera VesCategoría: Gays

Por Jose manuel | 2014-09-01 12:29:41 | 0 comentarios

Hola me llamo ;Manuel

esta historia comienza cuando yo tenia 12 años mas o menos, y pasaba las vacaciones en casa de unos seudos tíos ( amigos de la familia), por esos años yo era delgado y de espalda quebrada con un trasero bien formado, y de tes media blanca cabello corto, con cara de inocente me decía angelical, y la verdad era bien curioso,.hasta creo con alguna inclinación hacia los chicos, todos empieza cuando mi tía va ami casa y le pide a mis padres que yo pase las vacaciones en su casa que recién la había comprado y ella estaba embarazada osea que, quería que alguien la ayude en la casa, por que ella se quedaba sola, aun recuerdo cuando llegue hay estaba El, toño se llamaba El tenia como mas de 25 años, de contestara gruesa, propio de un albañil por que trabajaba ayudando a su papa que era maestro albañil, de manos gruesa y callosas, esa ves cuando me vio vi dibujarse una sonrisa en sus labios con morbo, se me acerco y me saludo y cuando todos estaban distraídos me palmeo el trasero disimuladamente, y me digo pero no le escuche bien, lo que digo, algo como que rica esta zorrita, mirándome mi trasero y eso yo lo sentía, pasaron varias semanas y el siempre me traía presente y me decía todo sera tuyo si tu lo deseas, yo no le entendía que quería decirme y el se reía, o me llevaba a compra cosas, golosinas autos de juguete y otras cosas, y claro siempre me palmeaba y se ria, que rica lo tienes, me decía riéndose yo claro no entendía nada pero, ya sentía oscuridad por sus tocamiento o palmeadas, hasta que una ves mis tíos se fueron de fin de semana a chosica a casa de unos amigos y me dejaron con el a cargo, esa noche me fui a acostar era noche eso creo cuando me despierto por que sentí un dolor en mi ano y por que me manoseaban el cuerpo sobre todo mis nalgas y piernas, yo estaba en posición mirando la pared y su manso estaba metida en mi short y su dedo calloso en mi ano adentro pero lo sentía como si algo me había echado por que estaba gelatinoso y algo helado, me resbalaba a pesar que me dolía,me quede quieto por curiosidad fingiendo estar dormido, el movía su dedo con en círculos despacio y lento sentía que tocaba mi interior de mi recto buscando algo, hasta que toco algo dentro que me que me moviera, yo al ritmo de su dedo y fue que me digo al oído,.. se que estas despierta zorrita, y te gusta esto seras mía putita para mi solo cuando pruebes el regalo que te daré hoy, y te gustara,fue que su dedo tocaba algo dentro que producía mucho excitación y no podía dejar de mover mi culito al ritmo de su dedo, cuando metió otro mas y seguía tocando dentro esa parte que me producía gemidos de mi garganta que salia y que yo no podía controlar, claro que me dolía tener dos de esos dedos dentro pero era mas la excitación que el dolor, no se que tiempo paso pero yo no contorneaba mi cuerpo en la cama por esos dos dedos que me tocaban hay dentro, le gustaba decirme cochinadas que me gustaba como las decía tratándome de nena, cuando metió otro dedo mas y eso si me dolió trate de zafarme pero me tomo de la cintura con su otra mano y empeso a besarme el cuello y la oreja, eso disminuyo mi dolor o ayudo a relajarme mas por que era otra sensación mas de excitación una los dedos y otra sus besos a mi oreja y cuello. yo estaba a mil por hora mi cuerpo estaba super sensible a sus tocamiento y caricias, me movía como una culebra a sus tocamientos, fue que me digo ya esta preparo tu culito te esta latiendo y moviéndose solo, y recién tome importancia por que sentía como mi ano se contra y me latía, para esto el ya me había sacado el shor y el polo estaba desnudo ante el, diciendo que rica perra eres, tu piel es como de terciopelo, que rica nalgas tienes suave como el duraznos, y cosas hacia, cuando me tomo de la cintura y me puso boca abajo con la pierna dobladas y mi cuerpo tocando la cama, con mi tracero levantado, y agarrándome con sus manos, puso su verga entre mis nalgas, verga que no había visto ni tocado, lo puso en mi tracero, entre las dos nalgas y la sobaba contra mi ano que sentía que me latía contrayéndose al rose de su verga, que pasaba de lado a lado, yo empece a moverme al ritmo de esa vergota enorme caliente y dura como se movía de arriba a bajo, mi tracero también empeso a moverse a ese ritmo, y el media decía que rica la tienes putita mía, sera mi mujer ya lo veras, cuando se detuvo su verga,la parte mas grande en mi entrada que me latía y sentía su latido su cosa redonda que estaba en mi entrada, las dos cosa latían, la sentía como ardía,yo estaba super excitado y deseaba que hiciera lo que tenia que hacer, cuando apretó su cabesa en mi ano y mí ano se resistía a esa cosota, cuando sentí que entro algo que me dolió y sentí mis pierna franquear, el me tenia sujeto con sus manos que parecían tenazas en el aire, que dolor sentía y grite, y el se rió y me decía grita toda lo que quieres putita eso me gusta, que grites de dolor por que eso te gustara mas, trate de zafarme pero no podía me salia lagrimas, y le decía que no diga, pero el me decía espera que te gustara y queras otro pedazo mas que te meta, y se reía, cuando o movía despacio en circulo es cabesa y empece a sentir gusto, y se dio cuanta por que mi tracero también lo movía, fue que me digo ves putita mía, dime deseas mas,otro pedazo mas, dime, yo sentía rico eso que me quemaba y que mi ano lo tenia apretado, así que movía la cabesa en un Si, el me digo no quiero oírlo dime deseas mas, di quiero otro pedazo mas, di papi quiero mas de eso dentro, y lo dije PAPI QUIERO OTRO PEDAZO MAS DENTRO DAME, fue que sentí como su mano me sujetaba mas, fuerte, y cuando volite a ver El, que me jalo hacia el y el fue a mi encuentro y sentí como me entraba esa barra caliente centímetro por centímetro, como me partía en dos, que dolor, como entraba y mis pierna como se derretían por el dolor que sentía al entra, esa carne mostrosa dura, venosa por que sentía como sus venas estaban hinchadas y sentía como latía por hay, grite no se como, trate de zafarme, no pude y, hasta que choco con algo dentro esa cabesa y que sonó como un hueso se rompía dentro, el se detuvo y me digo tranquila pasara en un veras, te gustara lo que sigue,espera,cierra los ojos y ciente eso que tienes dentro, mientras me lo decía me besaba el cuello y mi oreja,y una de sus manos me tomaba por delante a la altura del ombligo, entre mi pene y mi ombligo, levantarme, sin dejarme de decir esas cosas que me gustaba esas cochinadas y besándome el cuello y la oreja, así paso no se cuanto tiempo hasta que sentía que se desvanecía el dolor y empece a sentir como estaba apretado esa verga dentro de mi, como sus venas latía dentro de mi y como mi ano me latía, haciendo efecto sus carias y besos ,mi cuerpo empeso a responder a esa sensación de penetración , a esa carne dentro de mi, a pesar que me dolía por que lo tenia super apretado todavía, fue que me digo ves putita, te esta gustando ves me moveré despacio y lento para que lo sientas mas, y así fue el empeso a moverse despacio y lento en círculos y hacia atrás y adelante, pero despacio buscando que mi ano se dilatar mas y pueda seguir, mi tracero como mi cuerpo espesaron a moverse también, ya sentía como me salia y como me entraba, sentía esa verga en su dimencion, como me taladraba dentro que rica era sentir eso, como me quemaba, hasta que yo empeso a disfrutar de esa vergota,cuando sentí que el me decía se me viene perra, se viene, y su verga empeso a hincharse mas, como su venas se hinchaban y fue que sentí algo que como chisguete dentro, como me llenaba como un globo, era caliente, y el soltó uno un resoplido de ganador y sus manos me soltaron de la cintura cayendo en la cama conmigo, yo super cansado y el también con la verga aun dentro, cuando el la saco me dolió por su cabesa que salia y sonó como cuando destapan un champan, hay me quede dormido,hasta el día siguiente que es otra historia, que la contare, en la mañana cuando desperté?, SUGIERE CONTANDO LA HISTORIA, DE MAS, POR QUE FUERON MAS DE TRES MESES, JAJJAJA., MI CORREO ES JOMAMAGA19765@HOTMAIL.COM

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Pervirtiendo a un niño junto a mi novio mayorCategoría: Gays

Por Alondra | 2014-08-31 12:09:27 | 0 comentarios

Yo tenía 17 años, estaba terminando el colegio, era un gay asumido y alegre y ay me había revolcado con todos los chicos lindos del barrio, el colegio y dl pueblo. Era una auténtica puta que gozaba del sexo duro. Tenía un “novio”, un hombre de 41 años, forjado en el gimnasio, con un rostro muy viril, hermosos ojos color miel, un cuerpo lleno de músculos y un pene grande, gordo y duro. Se llamaba Juan y gustaba tanto de penetrar como ser penetrado. Era perfecto.
Habíamos hecho muchas cosas ricas: sexo en discos gay, en la calle, tríos con amigos mios, fotos y videos, me había travestido de puta para él y cosas así. El me hacía tan feliz, que estaba dispuesto a cumplirle todos sus caprichos. Y un día, me pidió uno: una orgía con un niño. Y yo, sin pensarlo, acepté.
Conocía a un niño de nombre Iván, vecinito mio. Alto y espigado para su edad, piel blanca, pelo rubio, ojos azules, lindas piernas y un culito gordo y paradito. Me había mirado de esa forma que sólo los gays miramos, y mas de una vez se me había parado imaginándome que sería tener sexo con el. Y esta era LA oportunidad. Le pedí a Juan que me diera un mes, para ir preparando al niño. Empecé a charlar con él, a coquetearle, a tocarlo, a llevarlo a sitios solitarios, a besarlo, a chuparlo. Le mostraba revistas y vídeos eróticos, lo excitaba, lo convencía. Así llegó el dia.
Lo llevé a un claro dentro de un monte, en donde nos esperaba mi novio. Allí se lo presenté y charlamos un poco. Comencé a manosearlo, le hablaba al oído, le masturbaba sobre la ropa, hasta que decidí que la ropa ya molestaba. Nos desnudamos y entre yo y Juan, lo empezamos a estimular.
Como el niño se dejaba hacer, aprovechamos la situación. Nos turnamos para besarlo rico y suave, para no asustarlo. Nuestros labios rozaban los suyos, las lenguas lamían su labio superior, abrían su boquita, buscaban la suya, le comíamos el cuello despacito, le lamíamos las tetillas, nuestros dedos rozaban toda su piel, le masturbábamos con delicadeza y, de tanto en tanto, hacíamos lo propio entre nosotros. El niño tenia los ojos cerrados, la carita roja, la respiración agitada, el pecho subía y bajaba, su pene estaba muy duro. Ya era nuestro.
Cuando todos jadeábamos de calientes y nuestros penes nos dolían por lo duros, pasamos al siguiente nivel. Me puse de rodillas y tomé el pene de mi adorado Juan, miré a Iván y con una sonrisa le dije que pusiera mucha atención para que él lo haga después. Abrí mi boca y empecé a chupar. Me encanta chupar, sentir esa dureza caliente, la piel tersa, el aroma intenso de un macho caliente, lamer los testículos, sentir los estertores antes, durante y después de la eyaculación, el sabor agridulce del semen, dar los últimos y fuertes chupetones al glande, mientras el macho se revuelca de gusto y dolor…oh, es tan delicioso…
Terminaba de tragar las ultimas gotitas de la lechita de Juan, cuando éste en agradecimiento, se puso en 4 patas, como una buena perrita, y se abrió el culo con sus manos. Gemí de gusto cuando ví como se le dilataba y apretaba a voluntad la rosa del ano , como una ventosa, esperando a su presa. Juan le dijo a Ivan que se botara frente a él, y que su penecito le quedara al alcance de la boca. Esto iba a ser perfecto; mientras yo me culeaba a Juan, él le iba a chupar el pico a un hermoso niño de 8 años.
Le dí una buena lamida a ese ano palpitante y caliente, otorgándole una buena suma de saliva fuera y dentro de él. Juan balanceaba su culo del gustito, agarré mi pene, lo instalé en la entrada y lo fui metiendo lento y profundo. Mis gemidos de placer se combinaban con los gemiditos que lanzaba Iván, presa de la hábil boca de Tomás, y éste a su vez se quejaba rico de dolor y placer, sintiendo como lo invadía hasta que mis testículos chocaron con sus caderas, iniciando el vaivén, sintiendo como carne se abria paso por sus entrañas y el esfínter de su culo apretaba el tronco de mi pico… ohhhh, era demasiado placentero.
Estábamos asi, culeando divino, cuando se me ocurrió una idea. Le dije a Juan que se botara por completo, sin soltar el penecito del niño, le abrí el culo y se lo ensarté de un solo golpe, Juan gritó de dolor, pero sus pies abrazaron mis piernas y levantó las caderas para que se lo metiera mas adentro, me tiré sobre él cuan largo era y quedé al lado de él mejilla con mejilla. Le lamí la boca mientras mis glúteos se apretaban para penetrarlo bien profundo, nos besamos morbosamente y me lancé el pene del niñito. Se lo chupamos entre los dos, a veces al unísono, a veces por turnos, sin misericordia, como unas putas bien pagadas y calientes. El pobre niño no tardó mucho en correrse, arqueando la espalda y revolcándose en el pastito, gimiendo tan rico que sólo escucharlo hizo que mi calentura subiera a mil. Clavé a Juan como un poseído, a una velocidad animal, sin importarme su dolor, gruñía como un perro, le mordía la oreja, le decía que era una puta barata, una maraca, una perra… hasta que estallé dentro de él, con fuertes chorros calientes. Juan, chillando de dolor, buscó mi boca y mi lengua y me brindó un rico beso de agradecimiento.
Todos descansamos unos minutos, y después nos pusimos en acción. Me boté de espaldas y le dije a Juan, que le enseñara al niño como se debe chupar una verga. Ambos se tendieron a mis pies y Juan comenzó con la lección:
_” Mira…tienes que empezar pajeándolo suavecito, desde la cabeza hasta el tronco así, verás que poco a poco se leva parando el pico…hazlo tu…bien..muy bien… ya se le paró je,je,je… ahora abres la boca y te lo metes dentro…eeeso…y comienza a chupar como cuando te comes un chupete…eso mi amor, si así…cómete la cabecita…¡¡MMMHHHH QUE RICO SE VE!! Ja,ja,ja…ahora con una manito le agarras aquí, en la base y se lo aprietas con ritmo, y después lo pajeas subiendo y bajando, sin dejar de chupar…eso, si…asi…asi… ¿cómo se siente Tomás?”- me preguntó.
_ “Se siente muy rico hijo de puta…ohhhh.. su boquita es tan apretada y tibia…”- respondí, y apenas terminé de hablar, Juan se lanzó sobre y me comió la boca a besos. Todo era rico: la lengua de Juan en mi boca, la boca del niñito en mi glande, sus dientecitos raspando la cabeza, sus manitos pajeándome, esas millones de cosquillas arrasando mi cuerpo, ohhhhh.
Dejé que el niño me chupara unos minutos mas, y cambié de posición Tomamos a Iván y entre los dos le comimos la boquita a besos, pajeándolo cada uno con una mano. El niño ya gemía de caliente… y yo también. Me boté de lado, le pedí a Juan que ensalivara muy bien mi culo y después el pene de Iván, para que luego se botara a mi lado y hacer un delicioso 69. Mientras Juan se acomodaba, abrí mis nalgas y le indiqué a Iván, que me lo debía meter ahí
-“ Te apuesto una buena culeada, a que te hago acabar en mi boca antes que tu, perra”_ me desafió Juan, y yo acepté la apuesta alegremente. Cuando el penecito de Iván se metió en mi culo, comencé a ondular las caderas y abrir y cerrar los glúteos, enseñándole al niño, como moverse. En pocos minutos, estaba embriagado de tanto placer. Iván me hacía cosquillas en la entrada del ano con su pequeño pene de 8 años, mientras la boca de Juan me comía hasta las huevos, me daba unos exquisitos chupetones en la punta del glande, me relamía todo el tronco, me lo mordía suavecito, y yo a su vez, me lo tragaba completo, asfixiándome, llorando, riendo, sufriendo, gozando. Hice todo lo posible por no eyacular primero, pero el morbo de que un niño de 8 años, me estuviera culeando me ganó. Estallé en chorros dentro de la garganta de Juan, quien gimió gustoso, se tragó todo mi pedazo, y no me soltó hasta que me hubo vaciado los huevos. El niño, ensimismado, caliente y concentrado, me culeaba sin parar.
Como perdí la apuesta, quedé a merced de la inmoral imaginación de Juan, que siempre me sorprendía. “Te voy hacer pagar, puta. Y te va a doler”- amenazó. Sobra decir, que aquello, no hizo mas que excitarme de nuevo.
_” Haremos lo siguiente. Yo me botaré en el pasto de espaldas, tu te ensartaras en mi pico y te botaras totalmente sobre mí, tu Iván, se lo vas meter junto con mi pico, y te vas a poner a chuparle su pico mientras te lo culeas”- ordenó. De sólo imaginármelo, casi me corro. Obedecí rápidamente y en cosa de segundos ya estaba ensartado en Juan. El niño, miraba algo confundido. Juan repitó sus órdenes e indicaciones. Costó un poco que ese pene tan chico entrara junto con la bestia de Juan, pero al final lo logró. Se sentía raro… y muy rico, como tener un pico y un dedo dentro de mi culo. Ivan agarró mi pico y se puso a chuparlo y pajearlo. “A ver cuanto aguantas, putita”- me susurró Juan al oído, mientras empezó a taladrarme con su verga rica.
Oh, imagínense. Dos picos dentro de mi culo, bombeando cada uno a su ritmo, uno de ellos de un niñito de sólo años, ¡¡y ese mismo niño me estaba chupando y pajeando, todo a la vez!!. Oh, era todo un lujo, algo tan lujurioso, tan morboso, que yo gemía descontroladamente, moviendo mis caderas a un ritmo lento, apretado, totalmente excitado y fuera de mi. Juan, para aumentar el morbo, me susurraba cosas sucia al oído.
_”Puta sucia y barata,…cualquiera viene y te lo mete,…hasta un niñito…¿te gusta eso?...siii, claro que te gusta…¿se siente rico?...¿te sientes perra?...ohhhhh, tienes un culo muy rico.. la otra semana voy invitar a unos amigos del gimnasio, bien lindos y con vergotas duras, tersas, gordas, largas y durísimas… y entre todos te lo vamos a meter bien duro…nos lo vas a chupar a todos, te meteremos 3 picos en la boca y 2 por el culo, te haremos daño, te haremos gritar, te vamos a llenar el culo de leche de macho, hasta que rebose…”
El niño se mecía con violencia, sus caderas golpeaban mis nalgas, gemía con los ojos cerrados, y entonces, lo sentí con claridad: chorritos salidos a presión, unos estertores, gruñidos y quejidos… finalmente, Ivan se estaba corriendo. La suma del morbo y lo que se me venía el fin de semana próximo, se tornaron insoportables. No lo pude evitar, apreté el esfínter para evitar la eyaculación, pero sólo conseguí que los chorros salieran disparados en montón. El pobre Ivan recibó los lecherazos tan fuerte, que tosió y se lo sacón de la boca. Apenas lo hizo, otros tantos le inundaron su carita, llenándosela. Al ver eso, Juan dió fuerte grito ronco, me lo metió mas adentro aún y pude sentir, como sus chorros golpeaban las paredes de mis intestinos una y otra vez, llenándomelos. Todo fue exquisito y maravilloso.
_”Hay que sacarle una foto a esa perita, asi como está”. Tomamos al niño y lo hicimos posar con su carita goteando semen. Solo y con nosotros. La tarde se acababa, los padres del niño ya habrían notado su ausencia, lo lavamos, lo vestimos, le hicimos jurar que no diría nada, y que lo veríamos aquí, el próximo sábado. Nos despedimos con un profundo beso. Nos subimos al auto y nos fuimos.

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Me gustan los pervertidosCategoría: Sexo infieles

Por Karla gomez | 2014-08-30 11:50:13 | 1 comentarios

Soy casada y me gusta tiener amigos pervertidos que les gusta mandar y que les manden fotos porn mi email es g_karla44@yahoo.com igual en facebook karla Gomez

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Sheny dormidaCategoría: Sexo en familia

Por Alex | 2014-08-30 07:20:28 | 0 comentarios

Sheny de 7 años dormía en su cama eran las 3:25 yo entre a su cuarto y estaba destapada así que me acerque y le acaricié las piernas y como noté que no se movía puse mi mano sobre su short justo en su vagina ella ni se movía a sí que en un momento me decidí y con mis dos manos le baje los shorts rapidísimo hasta que los tenía en mi mano los olfateo mientras me masturbaba un poco después la abrí un poco de las piernas y empese a chupar su rajita despacio primero pasaba mi lengua suavecito de arriba hacia abajo cuando noto que se movió y dio la vuelta dejando ver sus nalgitas y como ya estaba al cien mi corazón latiendo a todo empecé a acaricias esas pompitas y mi pene quería sentirlas así que puse mi pene en medio de sus nalgitas y frotando suavemente estaba a punto de estallar así que me para y tome su short y me vine en el después de un rato la tape y le di un besito y me fui a fumar un cigarro pensando en esa rajita

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