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COGI A LA MUJER DE MI PRIMOCategoría: Sexo infieles

Por DAVID | 2014-10-31 01:17:14 | 0 comentarios

HOLA A TODOS DIRAN QUE SOY MUY DE BUENAS CON LAS MUJERES, PERO QUE SE VA A HACER, SI TE GUSTA ALGUIEN Y TIENES OPORTUNIDAD LANZATE, Y SI ESTAS TOMADO SERA MUCHHO MEJOR.

ESTA VEZ LA MUJER DE MI PRIMO KATHERINE, Y POR CARIÑO LA LLAMAN KATE, UNA MORENA GRUESA, DE BAJA ESTATURA NO TIENE UN BUEN CUERPO, PERO SI TIENE UNAS TETAS UFFF, QUE SON UNA MARAVILLA.
ELLA DE UN PUEBLO CERCA A LA CIUDAD, SE LE VE EN EL TRATAR Y EL MODO DE SER QUE NO ES UNA MUJER DE CIUDAD, PERO QUE POCO APOCO, SE HA IDO ACOSTUMBRANDO.

NUNCA LA VI CON OJOS DE HOMBRE A UNA MUJER, PUES POR RESPETO A JOSE MI PRIMO, HASTA CIERTO DIA, QUE SIN QUERER FUI A CASA DE MI TIA PUES SI EL VIVIA HAY CON SU MADRE Y SU ESPOSA, MI TIA ME ABRIO Y ENTRE CON CONFIANZA, ESTA JOSE NO NOO ESTA YA VIENE SALIO UN MOMENTO, Y ELLA ENTRO A SU CUARTO MIENTRAS ME DECIA, SIENTATE Y VE UN POCO DE TELE MIENTRAS VIENE OK GRACIAS TIA, ENTONCES ME ENTRARON GANAS DE IR AL BAÑO Y SALI A HACER MI NECESIDAD, PENSE QUE NO HABIA NADIE AUNQUE HABIA CORTINA, EN ESE ENTONCES NO HABIA PUERTA Y SAQUE MI PENE ANTES DE ENTRAR Y JUSTO CUANDO ENTRABA SI LEVANTE LA CORTINA Y ALLY ESTABAN SEMEJANTES TETAS, AL DESCUBIERTO FRENTE A MIS OJOS Y YO CON LA VERGA EN LA MANO, NOS QUEDAMOS PARALIZADOS, HASTA QUE REACCIONAMOS Y ELA SE TAPO CON SUS MANOS Y YO ME VOLTEE DISCULPA KATE, NO ERA MI INTENCION ADEMAS TIA NO ME DIJO QUE ESTABAS AQUI, DISCULPA, JAJAJAJ SE CARCAJEO UN PCO Y ME DIJO RELAJATE QUE CONVER NO VAS A COMER, Y TRANQUILO ESTAMOS EN FAMILIA, NO PASARA NADA, CIERTO PUES SI TIENES RAZON KATE,Y YAENTRA YA ESTOY ENTOALLA ADEMAS LO QUE ESCONDES YA LO VIA JEJEJEJEJ, Y SE SALIO.

DESDE ESE DIANO DEJE DE PENSAR EN ESAS TETAS, ´PERO SOLO HASTA AHY, CIERTO DIA HUBI UNA PARRANDA BUENA EN LA CASA DE MI TIA Y YO ESTABA AHY MIENTRAS BAILABAN PUES YO SENTADO Y TOMANDO,HASTA QUE SAQUE A BAILAR A KATE, YA ESTABAMOS BASTANTE TOMADOS, Y LE DIJE GRACIAS POR BAILAR ESTABA UN POCO ABURRIDA YA, PERO BUENO MIENTRAS BAILAMOS UNO DOS Y VARIAS CANCIONES DE VES EN CUANDO, ELLA ME AGARRO FUERTE Y ME DIJO Y QUE COMO SIENTES MIS TETAS LAS QUE UN DIA VISTES JEJEJE SOLTO LA RISA BN BN SON MUY LINDAS UFF TIENES UNGRAN ATRACTIVO Y SE SONROJO DICIENDOME. UY GRACIAS POR EL PIROPO DE NADA LA VERDAD SE DICE, Y TU COMO SIENTES ESO QUE SE RECUETAS ATU CINTURA LA QUE VISTES ESE DIA,CLARO QUE NO EN ACCION, MUY BN MUY BN PERO DISIMULEMOS ESTA BN QUE NO VAMOS A HACER NDA PERO UFF SE PUEDE CALENTAR LA CONVERSACION.

AL DIA SGTE LLEGUE A CASA DE MI TIA Y NO ESTABA HABIA SALIDO A TRABAJAR TEMPRANO, Y JOSE DONDE ESTA TAMPOCO PEDRO LE TOCA TODO EL DIA HOY Y VIENE POR LA NOCHE, HA YA VEO ENTONCES ESTAS SOLA SIII, NO TE DA MIEDO, JE MIEDO Y PORQ NO LE HABRIRIA A NADIE QUE NO FUERA CONOCIDO,Y ADEMAS TU ERES COMMO DE LA FAMILIA, TIENES RAZON, POR CIERTO VENIA A CONVIDAR A JOSE A TOMARNOS UNAS CUANTAS CERVEZITAS PERO NO ESTA SERA ESPERAR, BUENO PERO ESTOY YO Y QUIERO TOMARMEUNA YO TE HAGO COMPAÑIA ME DIJO ELLA, OK ESTA BN NOS SENTAMOS Y TOMAMOS UNA Y DOAS Y OTRA CRVEZA, NOS SENTAMOS EN LEL MISMO SOFA Y LE DIJE AYER FUISTES MUY ATREVIDA CONLA CONVERSACION TE ESTAS VOLVIENDO MALA AQUI, JEJEJE NO SOLO ES MOLESTAR, PERO YO SE QUE MIS TETAS TE GUSTAN PORQ SIEMPRE QUE ME MIRAS ME VES SONLO SENOS PREIMERO QUE TODO, JEJEJE TIENES RAZON KATE ES QUE EL OJO ES MALO.

APUESTO QUE YA NOTASTES QUE NO TRAIGO SOSTEN SIII CLARO QUE YA LO VI LO HICE DESDE QUE LLEGUE, Y FUE ENTONCES CUANDO ME DIJO VOY A BAÑARME Y SALIO EN UNA TOALLA MUY PEQUEÑA QUE RESALTABAN SUS ENORMES MONTAÑAS DE TETA, Y SE ME ACERCO MUY CERCA COLOCANDOME CASI SUS TETAS EN MI CARA DISCULPA Y COGIO LA CERVEZA Y DIJO QUEDABA UN TRAGO FUE CUANDO REACCIONE Y LA AGARRE Y ELLA SE PARO Y ME DIJO MIRANDOME A LOS OJOS QUE PASA PEDRO, NADA Y ME PARE TE QUEDABA UNTRAGO Y NO LO DESPEDICIASTES LE DIJE,ENTONCES SI YO NO ME PARO Y HAGO LO QUE TENGA QUE HACER, PUES NO SE SI PASARA OTRA VEZ A QUE TE REFIERE ME PREGUNTO, A ESTO Y LA ABRAZE Y LA BESE ENLA BOCA ELLA SE REUSABA Y LE QUITE LA TOALLA QUEDANDO TODA DESNUDA CONSUS ENORMES TETAS PEGADAS A MI, LA ACARICIE POR TODO SU CUERPO AUNQUE FORSEJEO LA PRIMERA VEZ DESPUES COMO QUE SE CALENTO Y BAJE A SUS SENOS, SE LOS CHUPE UN GRAN RATO HASTA QUE PUDE SENTIR QUE ESTABA BN ARRECHA, Y FUE CUANDO ME DIJO NO POR FAVOR NO HAGAMAOS ESTO, ME SIENTO MAL, YO TAMBNSE QUE ESTA MAL PERO SI NO LO HAGO ME QUEDO CONLAS GANASY LA TUMBE AL SOFA ME DESVESTI RAPIDAMENTEY SI LE ALZE LA PIERNA CONTRAMI PECHO Y LA OTRA A UNLADO DEL SOFA Y ME ARRODILLE UN POCO Y LE DIJE, KATE VAS A SER MIA, ESTAS DE ACUERDO Y ME DIJO CONLA CABEZA QUE SI, DICIENDOME QUE VALGA LA PENA OK CON TONO DE VOZ SENSUAL GRACIAS HAY VOY Y LA EMPEZE A TRATARCONMUCHO CARIÑO A SOBAR MI PENE SOBRE SU VAGINA Y SE ESTRENMECIA DE PLACER Y ME DIJO YA POR FAVOR HAZLO HGAZLO CLAVAME QUE SOY TUYA,ESTOY A TU DISPOSICION , Y SI LA PENETRE LENTAMENTE HASTA METERTODO EL ULTIMO CM DEMI VERGA EN SU INTERIOR Y LO DEJE ADENTRO Y LA ABRAZEY NOS BESAMOS EN UNBESO APASIONADO Y LA MIRE A LOS OJOS Y LE DIJE, ESTAS CALIENTITA, NO TE VAS A ARREPENTIR Y MELEVANTE UNPOCO Y EMPEZE A MOVERME CON SUAVIDAD TRATANDOLA COMO TODA UNA MUJER SIENDO COGIDA CON MUCHO CARIÑO Y ELA SE QUEJABA ASI ASI ASIIIII, PEDRO SIIIII DALEEEE DAAAALEELLEEEEE, Y SE PARO Y ME TIRO AL SOFA Y EMPEZO A CABALGAR SOBRE DE MI SE TIRO A MI PECHO ME COGIO POR EL CUELLO Y ME BESABA CON MUCHA PASION, HAHAHAHAHAHAHAHAAAAAAAA JUUUU JUM SIIS ISIIS GUAUU Y FUE CUANDO LA VOLTEEE AMEDIO LADO EN EL SOFA Y SI DESLICE MEI VERGAPOR SU ENTRE PIERNACLAVANDOLA CON GRAN FUERZA Y VEIA COMO SUS ENORMES TETAS PEGABAN EN SU CARA Y REBITABAN EN SU BARRIGA YA QUE LA ESTABA COGIENDO SALVAJE MENTE DANDOLE MUY DURO, SIIIISISISISISISSSSIIIIIIIII JAAAAAAAHAHAHAHAH KAYYY ASIIIII SIIIII SIII JUUUU HAAAAAAAAAAAAAAAAAA JUUU UFFFESTUVO GENIAL GRACIA PEDRO QUE COGIDA, GUAUUUFFF , Y SE SENTO Y ME DIJO TOMA ESTE PREMIO POR LO QUE HICISTES Y EMPEZO ALAMERME MI PENE SUCIO DE SUS JUGOS, Y LAMIA Y SE LO METIA HASTA QUE ME VRGA SE ENDURECIO Y ME DIJO ESTAS LISTO OTRA VEZ PUES YO TAMBNN HAZME TUYA, TENEMOS TIEMPO TODAVIAAA Y ASI COGIMOS CON GRAN FUERZA Y POR HAY DE VEZEN CUANDO NOS ESCAPAMOS Y VOLVEMOS A COGER NO CON FRECUENCIA PERO SI PARA RECORDAR ESAS COGIDAS Y AQUE LA PASAMOS MUY ENTRE ELLA Y YO.

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Mi despertar sexual IICategoría: Gays

Por rrudolf2 | 2014-10-30 15:43:43 | 0 comentarios

Siempre me ha gustado mucho el cine, cuando era pequeño siempre iba a las matinés solo o acompañado de mis primos más pequeños. En una oportunidad fui a ver una película de Terence Hill y Bud Spencer, no me perdía ninguna de ellos, el cine no estaba lleno más bien había poca gente, recuerdo haber estado la mayor parte de la película solo en una fila, tal vez a dos o tres filas tanto adelante como atrás había gente, pero en mi fila yo estaba solo, como les decía la mayor parte de la película pase así, hasta que se sentó a la par mía un señor grande como de 60 años, sus rasgos no los recuerdo muy bien, debido a la penumbra del cine, pero era un señor que usaba saco y sombrero, en mi país, elegante.
Me pareció extraño que sentara a mi lado, pero total cada quien es libre de sentarse donde quiera y no dije nada, después de unos minutos yo seguía entretenido viendo la película cuando siento que roza mi pierna derecha con su rodilla izquierda, pensé que tal vez yo tenía las piernas muy abiertas así que las iba a cerrar cuando él puso su mano sobre mi rodilla y la jalo suavemente impidiendo que lo hiciera, su saco lo puso sobre su mano de tal manera que solo se veía como que estuviera cubriendo sus piernas, me asuste y trate de gritar pero tal vez el miedo al que dirán lo evito, el sobaba suavemente mi pierna y me empezó a gustar, la situación era morbosa, por un lado un señor mayor sobándome la pierna y por otro lado el riesgo de que alguien se diera cuenta hacia que fuera excitante la experiencia. Al ver que yo no hacia mayor cosa, poco a poco fue subiendo por mi pierna y llego al cierre de mi pantalón, abriéndolo y metiéndolo dentro, todavía no había experimentado mis primeras masturbaciones así que no recuerdo si mi pene estaba erecto o no, subía y bajaba mi prepucio y apretaba mis pequeños y lampiños testículos, mientras gemía calladamente. En un momento jalo mi mano derecha y me hizo que le tocara su pene, recuerdo que era mayor que el mío, pero no mayor que el de mi primo, ya habían pasado un par de años de esa experiencia que les conté anteriormente y yo no había experimentado nada sexualmente desde entonces, estaba erecto pero no totalmente duro, se sentía venoso y suave, estaba mojado de la cabeza de un líquido ligoso y que facilitaba que se deslizara mi pequeña mano, me hizo que lo agarrara y que lo moviera de arriba hacia abajo y sus vellos púbicos se enrollaban en mis dedos, gemía --- que rico, así, así, suave….despacio….mmmm ohhh que rico papito----- me gustaba la sensación de tocar un pene, me excitaba la sensación de vernos de repente descubiertos, así que seguí con la situación, el señor cada vez gemía un poco más y respiraba más rápido y profundo, me apretaba mi pene y mis testículos sin que yo sintiera placer, más bien me hacía daño, pero yo continuaba con los movimientos hacia arriba y hacia abajo, pelándole la cabeza de su tronco, el movía sus caderas en movimientos sensuales tratando de acelerar los movimientos y gozar la masturbada que le estaba dando, en un momento sentí como su pene adquirió más dureza y el gimió de una manera fuerte y elevo su cadera mojando mi mano de su eyaculación, no tenía la menor idea de que era, creí que se había orinado a pesar que la consistencia del líquido era más espesa, trate de retirar mi mano pero él lo evito haciendo que le sobara todo el glande y que mi pequeña mano se empapara de sus fluidos, luego saco un pañuelo y me seco la mano guardándose el pene, yo me quede con una sensación rara de “querer algo más” pero sin saber que, se levantó y luego se retiró, yo me quede en mi asiento hasta que termino la película, todo confundido por lo que me había sucedido. Me levante y fui al baño pensando que ahí encontraría al señor pero no fue así, tocaba mi mano y la sentía toda pegajosa, la olía, el olor era fuerte y extraño pero no me desagradaba, no entendía del todo que me había gustado masturbar al señor y que me había excitado sexualmente a pesar de no saber nada de eso.
Me fui a mi casa y fui varias veces más a ese cine, pensado que lo volvería a encontrar pero no fue así.
Pasaron los años y cuando tenía 13 años empecé a trabajar de vacacionista en un supermercado en el centro de la ciudad donde vivo, era un trabajo de empacador y cuando terminaba me iba caminando hacia un centro comercial que quedaba en el camino hacia donde tomaba mi bus, en ese entonces estaban de moda las famosas maquinitas electrónicas, había locales donde uno se juntaba con otras personas a jugar, yo jugaba un juego que se llamaba Galaga que era de eliminar naves espaciales y conforme iba avanzando el juego se complicaba más y más, yo era realmente bueno en el juego así que no era raro que otras personas se acercaran a ver como jugaba. Un día de estos se acercó un señor de más o menos 38 años, más o menos de 1.70 mts, ni flaco ni gordo con bigote barba abundante aunque bien rasurada, algo calvo y de apariencia agradable. Termine de jugar y me pregunto si me podía retar a un juego, a lo que acepte ya que lo vi como una oportunidad para seguir jugando de gratis, en cuanto jugo la primera vez me di cuenta que realmente no tenía ninguna experiencia en el juego y otros amigos me habían contado que habían homosexuales que los habían abordado de esta manera, yo dije para mi---- si es homosexual pues termino de jugar y lo corto y si no lo es, pues de todos modos gracias por el juego--- así que decidí darle larga al asunto.
Cuando terminamos de jugar ya se había hecho de noche y ya no era hora que pasara buses para mi casa, así que tendría que caminar, pero él me pregunto qué hacia donde iba y que si no me molestaba me podía dar jalón a mi casa, la verdad es que no me gustaba el hecho de irme con un desconocido pero tampoco me gustaba la idea de irme caminando debido a lo tarde que era y la distancia que tenía que recorrer, acepte la propuesta y en el mismo nivel que estaban los juegos era la entrada hacia el parqueo. Tenía un carro deportivo de reciente modelo, de dos puertas y polarizado muy obscuro, nos subimos y salimos del centro comercial, nos fuimos platicando y en el camino había un restaurante de pollo frito que se mantenía abierto hasta tarde, me pregunto si ya había cenado y le conteste que aún no, me dijo que me invitaba en pago de la pérdida del juego, no me pareció mala idea y le dije---- lo acepto porque tengo hambre, porque te gane en el juego y porque realmente no tengo dinero----- por lo que pasamos al restaurante. Nos atendieron y me pregunto si quería cerveza, (yo era un muchacho de 13 años que aparentaba más edad, tal vez unos 16 años) por lo que no era raro que me lo propusiera, le dije que sí y pidió cerveza para los dos. Aquí hare un paréntesis para describirme físicamente, como dije anteriormente tenía 13 años era un muchacho guapo, de tez morena clara, de ojos cafés, pelo liso y algo largo como se usaba en ese entonces, tipo Bee Gees, delgado más o menos de 1.73 mts y de una condición humilde, por lo que el subirme a un carro último modelo y comer en restaurante eran lujos que no me daba muy seguido. Continuando con el relato, nos sirvieron las cervezas y empezamos a tomar y a comer y platicábamos muy amenamente, la diferencia de edad no parecía existir y realmente era un señor muy agradable, era contador y trabajaba por su cuenta llevando contabilidades, vivía en una zona residencial de mi ciudad considerada de gente adinerada y por lo tanto no tenía horario y no le importaba andar tan de noche en la calle ya que no tenía que madrugar para ir a ninguna oficina, como relataba tenía muy buena platica y entre platica y platica y cerveza y cerveza se nos hizo mucho más tarde por lo que pidió la cuenta y salimos del restaurante. El transito había disminuido debido a la hora y empezó a manejar bromeando que nos habíamos pasado de tragos, de vez en cuando me palmeaba los hombros y las piernas como que fuéramos conocidos de mucho tiempo, no le veía nada malo que lo hiciera, en una de esas dejo su mano apoyada en mi rodilla y la empezó a deslizar suavemente hacia arriba, me puse en alerta y cuando se la iba a quitar el empezó a hablarme:
----me parece que eres un muchacho muy guapo, no quiero perder tu amistad y ahora entenderás que me gustan los hombres, si tu no quieres que pase nada no pasara, porque de verdad quiero que seamos amigos, así que si te molesta lo que estoy haciendo lo dejo de hacer-----
La verdad es que no me molestaba que me acariciara, yo ya había tenido mis primeras experiencias sexuales con mis novias y ya me masturbaba en la soledad de mi habitación cuando no estaba mi hermano, recordaba con excitación las experiencias previas con mi primo y con el señor del cine y ahora tenía la oportunidad de revivirlas con alguien más y ahora si sabiendo lo que hacía, esto unido a la cantidad de cervezas que había tomado, me hizo tomar una decisión y le conteste:
--- yo no soy hueco (homosexual en mi país) mientras no hagas nada que me incomode no habrá problema, pero si intentas pasarte o haces algo que no me guste te pegare o te hare lio y me bajo del carro, no me importe donde estemos---
----está bien----me contesto
Manejo hacia una calle que no estaba asfaltada y algo obscura que estaba en el camino y parqueo su carro, como les dije anteriormente era polarizado totalmente obscuro por lo que no había problema que nos observaran desde afuera, lo apago y dejo la radio encendida con música en ingles romántica a bajo volumen, hizo hacia atrás el respaldo de su asiento y del mío también quedando ambos a medio acostar, se volteo hacia mi lado y me empezó a acariciar mi cara con sus grandes manos, no eran manos hoscas, eran manos de hombre acostumbradas al trabajo pero a la misma vez suaves y masculinas, me jalo hacia él y me planto un beso en los labios, yo pensaba mientras yo no le corresponda el seguirá siendo el hueco, así que cuando intento meter su lengua abrí la boca pero no hacía nada mas que mantener abiertos mis labios, los mordía y los succionaba lentamente, su bigote me hacía cosquillas y el roce del vello de la barba a medio crecer me excitaba y me gustaba, yo todavía no tenía vello en la cara asi que era una sensación extraña pero deliciosa, mientras tanto su mano jugaba en mis muslos subiendo y bajando lentamente causándome cosquillas y hormigueo por todo mi cuerpo, me acariciaba mi pene ya erecto sobre la ropa y me fue desabrochando poco a poco mi pantalón, cuando metió su mano, se mojó sus dedos en mi liquido pre seminal y me dijo----- que rico que estés tan mojado, se nota que te gusta lo que te estoy haciendo----- yo no pude decir más que -----mmmmm sigue sigue -----levante mi cintura para que bajara mi pantalón junto con mi ropa interior y la llevo hasta mis tobillos, me seguía acariciando solo que ya sin ropa y la sensación era indescriptible, me gustaba, nunca me habían tocado de esa forma, acuérdense que el caso de mi primo el me hizo que lo masturbara y en el caso del señor del cine lo hizo de una manera tan hosca que en vez de producirme placer me produjo dolor, me acariciaba mis testículos y jugaba con mi escaso vello púbico mientras no paraba de besarme los labios, el cuello, mis orejas, me hablaba bajo y me decía que estaba muy rico, que tenía un sabor agradable y que me comería todo, el iba bajando hacia mi abdomen, me desabrocho los botones de mi camisa y la abrió para tener acceso a mis tetillas, cuando las beso y succiono me estremecí de placer, nadie las había besado así, era descubrir nuevos puntos de excitación, el roce de su barba era delicioso y me hacía sentir cosas nuevas, me gustaba, lamia mis pezones jugaba con ellos con su lengua y los succionaba, mientras me sobaba mi pene que estaba totalmente erecto y con el glande mojado y sacando con cada contracción más liquido pre seminal, facilitaba la fricción de su mano, mi pene era normal, más o menos 15 cms algo gordo y cabezón, lo masturbaba y lo meneaba suavemente de arriba hacia abajo, yo no hacía nada más que dejarme querer y gemir del placer, fue bajando por mi abdomen y cuando lo metió a su boca sentí la sensación más placentera de mi vida, solo comparable a la primera vez que lo había introducido en una vagina, su aliento era fresco y caliente, lamia mi glande y luego bajaba por todo el tronco hasta mis testículos, donde los besaba y los succionaba suavemente, su roce de la barba con mis ingles me hacían estremecer a cada instante y no paraba de rozar sus dedos por mis muslos y por mis tetillas, era el alcohol lo que me tenía tan caliente o era la experiencia de alguien que sabía hacer las cosas? No lo sé, me gustaba sentirme amado y me gustaba que no me forzara a acariciarlo o tocarle su pene como lo habían hecho los otros, nunca me forzó ni se quitó su ropa, estaba concentrado en hacerme sentir bien, en darme placer, y vaya si no lo logro!!!!
No sé cuánto tiempo paso mamando mi verga y sobando mis tetillas, solo sé que nunca antes había disfrutado tanto, me estremecía y me retorcía de placer y cuando llego mi clímax estalle dentro de su boca y el no dejo de succionar y lamer mi glande hasta que no pude más por la sensibilidad post orgasmo, dejándola limpia y sin ningún resto de semen y yo exhausto con sentimientos encontrados de haber sentido placer con un hueco, regreso a su lugar y me dijo que estaba delicioso y que si me había gustado, a lo que no pude responderle más que con una sonrisa pícara que delataba todo el placer que me había dado.
Me había gustado todo, es cierto estaba algo ebrio, pero también estaba consciente de lo que había hecho, nadie me forzó a nadie y había descubierto emociones y sensaciones desconocidas para mí, me gustaba que él me diera placer y que no hubiera intentado tocarme mi culo, no era algo que me trajera buenos recuerdos, coloque en su lugar toda mi ropa y le pedí que me fuera a dejar a lo que accedió gustoso, llegamos a mi casa y se despidió de mí, no sabía si lo iba a volver a ver, pero por lo menos esa noche nunca se me olvidaría.
Hasta acá termina la segunda parte de mi relato, espero que lo comenten y que les guste para seguirles contando más de mi despertar sexual.
Si me quieren escribir mi correo es rrudolf2@yahoo.com

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La pequeña MagdalenaCategoría: Sexo infieles

Por Leopardo | 2014-10-29 16:37:58 | 0 comentarios

LA PEQUEÑA MAGDALENA

Sucedió el año pasado, en invierno. No suelo acosar a jovencitas ni mucho menos, pero en esta ocasión confieso, la pasión me desbordo hasta el límite de lo irracional. En casa todo funcionaba a la perfección, con mi esposa, mi pequeño hijo de 2 años, y la hija de mi esposa, Paula de 17 años. Vivíamos en paz y armonía y la verdad siempre considere a Paula, como mi propia hija, ya que la crie prácticamente desde sus 9 años, siendo siempre su apoderado en el colegio y preocupado por su desarrollo adecuado. En la medida que Paula fue creciendo, fue transformándose en una adolescente muy atractiva, pese a tu tamaño pequeño, su cuerpo fue moldeándose armoniosamente, comenzando a ser una mujer muy atractiva a la vista de cualquier hombre, que en buena cantidad, la miraba de pies a cabeza. No obstante jamás se me pasó por la mente mirarla con otros ojos; para mí siempre fue mi hija adoptiva, con un amor filial absoluto. No obstante, cuando ocasionalmente Paula se reunía en casa a estudiar con sus compañeras no me ocurría lo mismo, debiendo confesar que algunas de sus amigas gozaban de toda mi aprobación. Pese a mis 41 años de edad, no evitaba mirarlas completamente, disfrutando y analizando sus piernas, traseros, tetas, entre todo lo demás. Un día de Mayo, Paula nos aviso en la mañana, que recibiría la visita de Magdalena, su compañera de colegio, quien vendría a terminar un trabajo para exponer en clases y probablemente se quedaría a dormir. Mi esposa aceptó gustosamente ya que magdalena era una de las amigas de Paula más cercanas y leales. Por mi parte la idea de ver casualmente a Magdalena en Pijama, paseándose por la casa no me desagradó en lo mas mínimo. Magdalena era una jovencita de casi 18 años, alta, cerca de 1,70, de piel blanca, con una piernas de modelo y un trasero en el cual muchas veces deje pagada mi vista, por lo bien puesto que lo llevaba. Llegó la tarde y Magdalena llegó a casa, nos saludo con un beso en la mejilla y con Paula se encerraron en la pieza a terminar su trabajo. Era sábado, y con mi esposa nos recostamos a ver TV, cuando nuestro bebe se quedo dormido hicimos el amor, de forma pausada, silenciosa y breve, luego nos dormimos. Alrededor de las 19:00 horas mi hijo de 2 años despertó con fiebre; hace días que venía con un estado febril así que decidimos ir de urgencia a la Clínica para que lo vea un Doctor. Paula y Magdalena se quedaron en casa. Una vez en la Clínica el médico, después de examinar al pequeño Javier, nos recomendó que lo mejor era dejarlo internado a la espera del resultado de unos exámenes. Al menos esa noche se quedaría en la Clínica lo que obligaría a mi esposa a quedarse con él. Nos despedimos y regresé a la casa a comunicarle la noticia a Paula y a buscar ropa para mi esposa. Cuando llegue y le informe a Paula noté que Magdalena me miraba más de la cuenta, no pudiendo evitar corresponderle la mirada y nos sonreímos sin que Paula se diera cuenta. Paula me dijo que lo lamentaba mucho pero que habían cambiado de planes y que se irían a casa de su Padre a terminar en su trabajo. Eso me alivianaba la tarea de atenderlas sin que mi esposa este en casa, pero me perdía el privilegio de ver a Magdalena en pijama. Recogieron sus cosas y yo las de mi esposa y nos fuimos en el auto. Paula adelante al lado mío, Magdalena Atrás. Decidí ir a dejarlas, antes de pasar por la Clínica, y mientras charlábamos notaba como Magdalena me miraba y sonreía por el espejo retrovisor. Llegamos al centro, y sorpresivamente Magdalena me pidió que la deje en la parada del autobús, pues dijo que necesitaba ir a su casa antes por unas cosas, para luego pasar por la casa del padre de Paula. Esta última se sorprendió pero accedió. Magdalena se bajó no sin antes despedirse de mí con un beso den la mejilla mas cariñoso de lo habitual, y volver a sonreírme cuando disimuladamente la mire por el espejo por última vez.
---Buena amiga la Magdalena… le comente a Paula
--Y si.. .. respondió escuetamente, agregando que tenía demasiados problemas en casa. Yo sabía que Magdalena vivía solo con su padre y la pareja de este, con quien nunca se han llevado bien.
Deje a Paula en la puerta de la casa de su padre y regrese a la clínica. Antes de despedirme de mí esposa, me quede mas tranquilo por cuanto Javier había bajado la fiebre y dormía plácidamente. Lo más probable es que mañana seria dado de alta pasando una noche solo por precaución. Llegue a Casa a eso de las 23:00 horas, cansadísimo y con ganas de dormir. Comenzó a llover. Me quite la ropa y me puse el pijama, me acosté a ver una película de acción. Alrededor de las 23:30 horas, sentí que llamaban a mi puerta. La lluvia no era muy fuerte así que pude notar el golpe en la puerta sin problemas. Baje a hurtadillas, encendí la luz de portal, y abrí lentamente. Quien golpeaba era Magdalena, con una mochila y su chaqueta mojada. No podría creer lo que veía, pues se suponía que estaría con Paula haciendo un trabajo. Le abrí el portón, la hice pasar, no sin antes mirar hacia las casas vecinas por si alguien nos veía. Nadie, todo en oscuridad.
_____ Y tú qué haces aquí? Le pregunté.. cerrando la puerta y ayudándole con su chaqueta mojada.
____ Don Pablo, perdone que venga a esta hora a molestarlo pero no tengo animo de nada, menos de hacer el trabajo con Paula. Llegue a mi casa a buscar unos libros y solo encontré una nota de mi padre y su pareja. Se fueron el fin de semana al sur. A un hotel a todo trapo, y ni siquiera me llevan con ellos.----- Su rostro de entristeció y asomo la niña que era aun pese a las bondades de su cuerpo. Me da rabia y pena--- prosiguió---, que nunca me consideren. Me sentí una miserable y no tengo ánimo de ir y terminar el trabajo con Paula; tampoco de estar sola. Fue un impulso venir hasta acá..lo siento--------- tal vez deba irme.
Tranquila Magdalena-----le dije---- no te preocupes esta es tu casa también. Puedes quedarte esta noche acá en la pieza de Paula y mañana temprano te iras ok? Dime una cosa: ¿Paula sabe que viniste? –le pregunté mirándola a los ojos. __ No-- me dijo--- Solo le dije que me dolía la cabeza y no iría donde su padre. Después me dio el impulso y me vine para acá… hice mal?—me preguntó casi sonriendo. Yo no dije nada. Solo atiné a devolver la sonrisa y la invité a llevas sus cosas a la habitación de Paula. Ella accedió sin inconvenientes se despido, de mi con un simple “Buenas noches” y se metió en la pieza de Paula, yo me fui al cuarto matrimonial, pensando mil cosas. Seguí viendo mi película, que ya estaba terminando… pero la verdad no le prestaba atención, ya que solo pensaba en lo terrible que será si alguien supiera la visita de Magdalena esa noche; además recordaba su sonrisa, su cuerpo, y me decía a mi mismo que sería inapropiado ir a verla a la habitación contigua. No necesite de eso. Apenas unos momentos después Magdalena apareció en pijama en mi habitación, golpeando la puerta tímidamente preguntando si podía ver TV conmigo pues en la pieza de Paula no había televisor y la lluvia no la dejaba dormir. Claro—le dije yo, disimulando lo alterado que me había dejado esa petición---. Acomódate a los pies de la cama. Magdalena se tendió boca abajo, en el lugar donde duerme mi esposa, pero con los pies en la almohada. Miramos un rato la película, y ella de vez en cuando me preguntaba cosas para entender la trama. Sus pies descalzos estaban al alcance de mi mano como también sus pantorrillas, no podía evitar desear tocarla y acariciarla, pero no sabía cómo lo tomaría. Yo estaba tapado con las frazadas ocultando mi erección. La película tuvo un giro inesperado y vino una escena sexual muy explícita. EL silencio se apodero de la habitación, por lo que pude notar que Magdalena respiraba agitada. Cuando la escena terminó, la miré seriamente, ella al darse cuenta volteo la vista y me respondió la mirada levantando las cejas. Nos sonreímos a lo que agregue: -- “Mal no al pasaron, jajaja”----- a lo que ella replicó. “ No, al contrario jajaja”…. Al instante y de improviso, no sé cómo me armé de valor y posé mi mano izquierda en sus pies. Como no me dijo nada empecé a acariciarla despacio, su piel era suave como una seda y sus pantorrillas eran tal como las soñé, suaves y firmes. La película avanzaba y mis caricias eras cada vez más intensas, mi mano buscaba más arriba llegando a la parte trasera de la rodilla..no podía llegar mas allá… sin tener que sentarme en la cama. Magdalena no decía nada pero note que cerraba los ojos cuando mis caricias ascendían por su pierna. Estuve acariciándola 10 a 15 minutos hasta que la película terminó. Ahí dejé de tocarla pues ella se levantó y fue al baño… nada me dijo, y yo no sabía que decir. Salió del baño con sus diente cepillados y vino nuevamente a la pieza, se sentó en la cama y me dijo “Buenas noches….” Acerco su mejilla para despedirse. La bese despacio posando mi mano en uno de sus muslos. Muy excitado por la situación le propuse sin más temores: –“Magdalena.. mejor duerme conmigo, hay espacio aquí…” …. Ella sonrió una vez mas.. --“A eso vine Tío—a acompañarlo…” y se metió en la cama apenas la abrí las frazadas… Apague el televisor.. sólo se oía la lluvia y la respiración de Magdalena a quien abrace de inmediato y la apreté hacia mi cuerpo. Metí mis manos bajo su pijama blanco con flores y comencé a acariciar su suave y frágil espalda. Su boca busco de inmediato la mía, primero un beso inocente, labio con labio, luego su lengua se unió con la mía cada vez más intensamente. Besos y mas besos, su cuello era ahora el objeto de mi deseo..lo besaba y lamia suavemente mientras Magdalena lentamente se iba posando sobre mi. Se recostó en mi pecho, encima mío sin parar e besarme y mis manos se adueñaron de su culito, encima del pijama primero, luego buscaron debajo de él. Nada de palabras, todo beso y caricias. Su trasero en mis manos, un sueño de siempre, era realidad. Empezamos a movernos primero despacio luego más fuerte. Sentí que se estremecía cuando la apretaba hacia mí asegurándome que sintiera mi erección entre sus piernas. –Ay tío—me decía en cada apretón que le daba, mientras sus manos empezaron a buscar mis pecho bajo el pijama. Me quite la parte de arriba del pijama, lo que hizo que ella se entusiasmara mas. Comenzó a lamer mi pecho a morderme suavemente mientras me recosté y me dejaba querer. Mientras ella lamia mi pecho le dije en susurros: --- “Te estás cuidando?“-- Ella sin dejar de lamerme me dijo que sí, que no me preocupara por que tomaba pastillas hace meses, a petición de su novio. La inste a quitarse igual la parte de arriba. Ella accedió casi sin poner resistencia. Se lo quitó y pude ver sus senos, parados hermosos, virginales… grandes para su edad. Mis manos los tocaron con delicadeza y luego el agarrón fue más fuerte, lo que causó su excitación. Se subió en mí una vez más y me los ofreció en la boca. No pude evitar devorarlos, con enorme pasión. Mi lengua los recorrieron enteros, apreté su pezones e intente meter cada seno entero en mi boca, succioné, lamí fue todo un festín que no quería que parara. Ella se quedaba quiera y cerraba sus ojos sintiendo como devoraba sus tetas. Fue en ese delirio cuando ella recién sacó el habla: ---“Tío, le gustan mis senos?--- “Son mejores que los de la tía?”--- Ante tamaña pregunta, que me excitó demasiado, solo atine a decir que SI dos veces y seguir disfrutándola. Pensaba que pesar de conocerla desde que tenía 11 años, no debía tener remordimiento pues, después de todo estaba ya grandecita para decidir con quién ella se acostaba y si quería conmigo, por algo seria. Conocía a su padre, pero estaba seguro que ella nunca le contaría que tiró conmigo una noche. Di rienda suelta al placer y empecé a bajarle el pantalón del pijama mientras seguía besando sus senos. Ella se dejo quitarlos con suma facilidad quedo desnuda encima de mí, Mis manos buscaron su clítoris, que estaba ya muy mojado. Lo toqué. Era pequeño y ardía como nunca. Lo recorrí con los dedos y luego me los lamí yo. Repetí esa exquisitez dos veces más. Luego Magdalena tomo la iniciativa… bajó por mi pecho y me quito el pijama… la verga quedo a su vista. La tomo con una mano y empezó a jugar con ella. Luego la empujé suavemente para que la besara. Empezó a lamerla y luego a chuparla con intensidad. Me dejé querer por ella, para que se adueñara de mi verga. Luego yo sería el dueño de su clítoris. Chupaba y chupaba ..Mirándome a los ojos me decía : -- “te gusta tío? Que lo tiene grande.. así quería tenerte tío…” Yo solo le decía..” sigue bebe..no pares”…. Siguió mucho rato chupándomela..hasta que decidí que el momento había llegado. La tome del pelo y la traje hacia mí..le bese su boquita ..que sabía a mí. Busqué su oído y le dije. --- bebé ..te quiero hacer mi mujer, ”.. Ella respondió: “Hágame suya tío… a eso vine hoy..” y casi sin pensarlo volvió a subirse encima mío, pero ahora desnudos…mi verga rozaba su vagina y me besaba con pasión, estaba muy húmeda. No sé cómo, pero sucedió… apenas la busqué, la penetré. La sentí estremecerse en mis brazos cuando mi verga empezó a entrar despacio. Estaba muy apretada, aunque no era virgen (tenía un novio por dos años). La forcé un poco para que entrara hasta el fondo..ella gemía y pedía mas. Al fin la tenia… no lo podría creer..cuantas veces la mire descaradamente; cuantas veces deseaba sus senos; cuantas veces miraba su boca; ahora entendía su sonrisas espontaneas.. sus miradas de reojo.. la besaba, mordía sus tetas, manoseaba su trasero y la penetraba sin piedad. Magdalena era mía; era mi mujer en mi cama esa noche y ya nada nos iba a detener. Seguimos en ese delirio un buen rato.. ella gemía y pedía mas y yo la complacía. Estaba claro que a ella no le importaban los 23 años de diferencia, como a mí tampoco que ella estuviera a 2 semanas de cumplir 18 años. Seguí cogiéndomela en esa posición hasta que la sentí acabar varáis veces; por mi parte seguí penetrándola cada vez mas duro hasta que mi verga explotó maravillosamente dentro de ella, y no la saque de ahí hasta que dejamos de movernos exhaustos y abrazados. Nos quedamos quietos un buen rato, callados y ella pegada a mi pecho. Sentía su respiración exhausta y mis manso al acariciaban con ternura y calentura. “Eres deliciosa.. me encantó” le dije..por romper ese silencio eterno. Estuvo demasiado rico tío—me dijo-- Nunca había sentido tanto… me respondió. Luego se bajo y se acomodo a mi lado..la abracé y acaricie su pelo… volví a besar su boca, ella se dejo besar buscando mi pene con su mano. “Es grandota”—me dijo riendo con travesura….. “Me gusta mucho tío”. Me causo placer se comentarios iniciamos un dialogo sexual muy explicito. “Te gusta?”..le dije… Esta así de grandota por tu culpa bebe”.- Mientras besaba una vez mas sus senos. “Yo sabía que la debías tener asi..lo sospechaba”..agregó, y cuando le pregunte por que me dijo que me miraba el paquete cada vez que venía, y que era una fantasía cumplida hacerlo conmigo. Además me contó que su pololo no la tenía tan grande, pero seguro era por que apenas tenía 22 años. Ante tanta gentileza de Magdalena, le dije que ella era exquisita, que su cuerpo era mil veces más deseable que el de mi mujer y que me provocaba mas hacerlo con ella. La conversación fue subiendo de tono y nos encendimos nuevamente. La bebe quería mas y yo se lo iba a dar. Comencé a besarla con la mente fija en besarla entera. Así, lo hice. La besé toda, total tiempo sobraba esa noche en mi cama matrimonial. Creo que nunca lamí un clítoris como esa noche. Con tanto deseo y calentura. Magdalena sabia exquisito, y mi excitación me desbordó cuando me decía que nunca se lo habían besado. La sentí estremecerse muchas veces con mi lengua, no sin antes peguntarle a gritos si quería mas, a lo que Magdalena siempre repetía “Si, tío, dame mas.-.” Cuando me sacié de devorar su clítoris me subí sobre ella y se lo puse con violencia, pues quería que gimiera una vez más. Así fue y me apretó con sus piernas. Fue mía una vez mas y la penetre esta segunda vez con mucha rudeza, sin piedad, lo que creo que a Magdalena le gustó aun mas. Así seguí hasta acabar dentro, rendido exhausto. Me desplomé en sus brazos, Magdalena me abrazo con ternura. Nos quedamos así hasta que salí de su interior. Las caricias y besos fueron cediendo al sueño, eran casi las 4 de la madrugada la última vez que vi el reloj del velador de mi esposa, por sobre el hombro de Magdalena.
Desperté con el teléfono a eso de las 07:30. Su timbre igual despertó a Magdalena; era mi esposa. No sé cómo disimule cuando le contesté, pero no sospechó nada mientras hablábamos y me solicitaba que la fuera a buscar por que el doctor había firmado el alta. Magdalena escuchaba atenta y sonreía lo que me causaba una exquisita sensación de perversión. Mientras hablaba por teléfono y veía a Magdalena Incorporarse en la cama, desnuda, pude verla realmente como lo que era, una hermosa niña-mujer, de mirada inocente y labios delirantes. Cuando colgué Magdalena ya se había sentado en la cama. “Tengo que irme”- señaló fríamente. Si---le dije acercándome y acariciándole la cabeza. “Fue una noche maravillosa” .. Agregué-. Magdalena me abrazó de improviso la cintura con firmeza. “No quiero irme!... dijo bruscamente…. Empezando a besar mi ombligo. “Ay bebe.. todo tiene que terminar..” le dije, sintiendo como sus besos en mi ombligo empezaban a endurecer nuevamente mi verga. Creo que Magdalena también lo sintió pues sus besos en mi vientre se intensificaron, para luego, meterse mi verga dura a la boca una vez más. Eran casi las 8 de la mañana y Magdalena no paraba de darme el mejor sexo oral en mucho tiempo. Me arrodille en la cama y ella se inclinó, poniéndose frente a mí en cuatro, sin dejar de chupármelo. ¿Quieres otra vez?—le dije… “Quiero muchas más”… me contestó, sonriendo y mirándome a los ojos y recorriendo mi verga en su lengua. Después de un buen rato de disfrutar la generosidad de su boca, me dieron ganas de volver a cogerla. Le pedí que se volteara, a lo que Magdalena accedió amable y rápidamente, como si lo estuviera esperando. Se afirmó del respaldo de la cama y me puse detrás de ella. Todo su hermoso culito estaba a mi disposición..la bebe de mis sueños se me entregaba otra vez. Me acerque por detrás tomándola firme de las caderas, y me acomode bien, para poder penetrarla suavemente. Puse la verga en su clítoris y la empuje suavemente.. Magdalena es estremeció de placer… diciendo --¡Que riiikoo!!---- y empezamos a movernos cada vez mas fuerte. Fue mía una vez mas.. en esa cama prohibida. Mientras lo hacíamos cada vez mas ardientemente no podía evitar mirar la foto de mi esposa en el velador, cosa de la que Magdalena se dio cuenta. “La tía nos esta mirando “ jajaja “---- me dijo morbosamente, lo que me excito aun mas. La tome de los hombros para empujarla mas fuerte hacia mi y susurrando en su oído le dije: “Eres mi perrita regalona.. Que no se te olvide… pero es nuestro secreto ya?” Sonriendo me dijo que sí, que no me preocupara, que todo quedaba entre ella y yo. Seguimos así en esa pose hasta que ambos acabamos de placer al mismo tiempo. Sentí como jadeaba de lado a lado mientras acababa y derramaba todo mi semen dentro de su diminuta vagina. Nos tumbamos en la cama y la abracé con ternura..acaricie su espalda y ella se refugió en mi pecho. Estuvimos unos minutos así, descansando y asimilando lo que habíamos hecho. La bese por última vez y le dije que debíamos irnos. Magdalena asintió. Se incorporo y salió de la pieza a buscar sus cosas que había dejado en la pieza de Paula. No pude evitar mirarla caminar desnuda por el pasillo de la casa, y morderme lor labios una vez mas. Nos duchamos rápidamente, sin sexo, solo un par de caricias y agarrones que le di bajo el agua, ante la risa de Magdalena. Nos vestimos en la pieza matrimonial, cada uno por su cuenta apurados. Poco a poco su hermosa desnudez fue perdiéndose bajo su ropa invernal. Salimos raudos hacia la clínica, se subió al auto en p la parte delantera lo que me dio nervios. En el camino pose mi mano en su pierna, a lo que ella sonrió diciendo que le había encantado estar conmigo y que fue una noche inolvidable. Le respondí que para mi la noche fue un sueño cumplido, y nos prometimos que todo quedara e secreto. No hablamos de nuevos encuentros ni citas adicionales. Se despidió con un simple beso en la mejilla a 1 cuadra de la clínica. Cuando se bajó me dijo: “ Adiós tío, saludos a la tía…” y sonrió con malicia. Yo solo atiné a sonreír. La vi alejarse de espaldas por el espejo retrovisor, no pudiendo evitar mirar nuevamente el hermoso trasero que escondían esos jeans. FIN.

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Mi vecino extranjeroCategoría: Sexo infieles

Por caroline | 2014-10-29 14:54:33 | 0 comentarios

Recientemente tuve una experiencia sexual con mi vecino extranjero. Siempre me gustaba coquetear frente de él, teníamos un relación de vecino hola, chao, como estás cosas vánales como el tiempo frio el calor ustedes entenderán.
Un día de verano de mucho calor mi vecino salía en su auto y yo de visita de una amiga caminando y gentilmente se ofreció a llevarme, luego de pensarlo me subí, como siempre llevaba una blusa ajustada y una falda de largo normal, al sentarme me da un beso como lo solíamos hacer cuando nos juntábamos a comer en alguna de las casas, pero su mirada se puso en mi blusa, no se si el frio del aire acondicionado o la parecencia de mi vecino me generó una erección de mis pezones, cómo estás? Me pregunto con una sonrisa libidosa, sentí un tirón en mi estómago y mi sexo empezó a hervir, bien conteste muy cauta para dónde vas a la casa de una amiga.
Me pregunto por mi marido y le dije que bien… después de unas cuadras me dijo que estás más hermosa de lo normal, porqué? Por como estas vestida -me respondió, un nudo en mi panza y mi vagina empezó a mojarse, mis pezones se querían salir de mi sujetador, la estaba pasando muy incómoda… para tratar de enfriar le pregunte por su esposa y me respondió algo que ni retuve.
De repente miro hacia su pantalón deportivo y observo que su bulto tenía forma, me dije contrólate y alzar mi vista la suya se cruzó con la mía y me dijo te gusta, yo no sabía dónde meterme en ese momento, y a continuación podríamos sacarnos las ganas y le dije que lo pensaría, obviamente volvió a insistir y de repente puso una mano en mi pierna y busco debajo de mi calzón y con un movimiento hundió un dedo en mi raja que a esta altura hacia agua…uhhh que hermosa que estás yo sin palabras y disfrutando de ese dedo entre suspiro, no dije nada.
El condujo un rato así y entramos a un motel. En la puerta me besó su lengua entró en mi boca nuestras salivas se mezclaban, con sus manos me acariciaba la cola y apretaba su miembro en mi pelvis, sus manos me acariciaban por debajo de la falda, que rico se sentía. Nos separamos y vi que su pene estaba por reventar el short me arrodillé frente a él y le bajé pantalón y calzoncillos y frente a mi apareció un trozo de carne muy duro goteando sus jugos preseminales, empecé a pasarle la lengua y saborear sus jugos, abrí luego lo introduje en mi boca y literalmente lo devoré, que esquisto estaba sentía, sus los jadeos y luego de cinco minutos se puso duro hasta que sentí su semen en mi garganta traté de no dejar de escapar nada, seguí chupándolo hasta dejarlo limpio, pero muy duro todavía, me levanté y me dijo gracias…casi me muero lo dulce que fue, me beso nuevamente con pasión. Ahora es tu turno y me dio otro beso en la boca y saboreamos las salivas y su semen. Luego de un frenético beso me acostó sobre la cama y me desvistió lentamente dándome besos por cada parte que descubría yo por las nubes, cuando dejo mis tetas al aire me comió los pezones uno a uno lentamente con besos, lengua mordisco, ahhh estaba a punto de morir. Beso mi panza su lengua no paraba sacó mi falda me beso por encima del calzón, me hacía desearlo, me quitó el calzón sin dejar de besarme y chuparme los dedos de los pies, por dentro decía basta pero estaba gozando ese momento como nunca lo había echo… de vuelta al ruedo su lengua bajo por mi pierna y se instaló en mis genitales, los separó dulcemente con sus manos y me dijo mujer que hermosa eres y me dijo no tengas miedo en correrte en mi boca, y empezó a chuparme los jugos los labios y me atrapó el clítoris con su lengua y labios y me torturó dándome mordisco hay que exquisita sensación, yo acariciaba su pelo y cuando no pude me empecé a correrme, gemidos, gritos, me retorcía de placer, me mordía los labios mi lengua los humedecía….guaaa que intenso fue, cuanto placer, luego de haber tenido un orgasmo muy intenso mi respiración agitada, solo intenté besarlo y decirle gracias.
Una vez repuesta, me puso su verga en la boca y cando se la moje con saliva se acomodó entre mis piernas y empezó penetrarme lentamente, me acariciaba las tetas los pezones, que rico placer, en un momento sentí que llegó al fondo de mi vagina, mis jugos vaginales lo había lubricado fue tan suave, empujo otro poco sentí un tirón en mi concha todavía queda por entrar más y comenzó un ritmo lento la sacaba casi toda y le metía que placer por dios, puso mi pierna en su pecho y me empezó a besar y a chupar los dedos de mi pie, tuve otro orgasmo, y verga seguía dura, latía en mi concha llena de carne, me miró y me dijo que rica putita sos… le replique solo con vos no más. Cambiamos de posición y lo cabalgue un buen rato mi jugos bañaban su pelvis sus testículos y siiiiii, me corrí otra vez cansada de mis orgasmos me desplome en su pecho estuvimos 10 minutos hasta que se me normalizó la respiración, mientras me acariciaba el ano virgen, suavemente pasaba su dedo me gustaba mucho pero le dije que era virgen porque sufría de colon. Me miró a los ojos y me dijo va ser mío y porque se lo iba a ganar. Nuevamente cambiamos de posición y se me puso en cuatro patas y me empezó a chupar la raja hasta que me puso en climax y me introdujo su pene ancho me llenaba completamente con fuerza, con metidas profunda, por entre pierna corrían mis flujos y empezó a acelerar las envestidas cada una me saca gritos de placer, me acariciaba el clítoris con la yema de su dedo y me daba cada vez más duro y fuerte yo le decía si así lléname de leche la vagina, comenzó a descargar semen en mi vagina caliente rico, y no paraba mi orgasmo intenso, fuerte me hizo perder el sentido que tremenda cogida me estaba dando, yo lloraba sin parar, me derrumbe boca abajo y el arriba mío, me acariciaba la cara, me besaba la orejas. Cuando sacó su pene semiduro, yo no aguantaba más la presión de mi vagina llena de semen y fui al baño me senté en el WC y el semen mis jugos no paraba de salir, el se arrimó donde yo estaba sentada y me puso la pija en la boca me hizo comer mis jugos su semen.. y su pija se empezó a parar otra vez… estuve chupándosela un buen rato mientras me masajeaba el clítoris, el agarró mi cabeza y me cogió (literalmente) en la boca me la metía al fondo hasta que yo hacía arcadas me daban gas de vomitar, estuvo 15 minutos y otra descarga exquisita de semen en mi boca, no pude tragarlo todo y unos chorros en mis labios y yo para variar un orgasmo.
Después de lamer y limpiar su pene flácido al fin, nos duchamos.
Más adelante le relataré nuestros próximos encuentros donde me hizo adicta al sexo anal y algo más con su perro Tauro.
Gracias por haber leído este relato y pronto les contaré lo promitido.

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HD85512b/Planeta. ZH. 18 – El juego infernal.Categoría: Novela rosa

Por Hutor | 2014-10-28 10:52:16 | 0 comentarios

El vigilante fue agrupándoles en orden, parecía situar a cada uno en el lugar que les debe de corresponder. De dos en fondo, dos filas y en su centro a la cocinera con su llamativo atuendo, a su lado Tyu y delante de la cocinera Azit, ella traería de vuelta la apuesta si se ganaba el combate, esa placa que yo llamo cristal líquido, debo de preguntar su nombre, pero estoy bloqueado, demasiados datos y mi cerebro no es capaz de procesar cada uno de ellos y situarles en su sitio.

- Señor, puedo hablar, es importante – Dijo Dak.
Me volví sorprendido ¿Esta también me iba a complicar?
- Habla, di lo que tengas que decir – Dije abrumado.
- Señor, has sido un imprudente, el jefe de los vigilantes no es tu amigo, se aprovecha de ti en su beneficio y lo hará en el futuro. Esa bestia que hará pedazos a Ait tendrá información muy precisa de Ait, sabrá todo, señor.

La miré largamente, sostuvo mi mirada. Vi incluso gesto de obstinación.
- Señor, Ait no ha mostrado sus cartas. En su mano lleva un pequeño ramillete de tallos con hojas secas, triturará algunas en el trayecto, aunque le es desconocida la flora de este planeta, es para táctica de distracción, además se enfrentará a la bestia sin nada, esas tiras es un señuelo, la bestia se reirá ya que hará presa de inmediato, Tyu hizo nudos inestables, se quedará con las tiras en la mano, segundos que aprovechará Ait, señor.

- ¿Y cómo no me ha informado de…,? – Cerré la boca sin terminar la frase.
- Señor, no eres capaz de ver las cosas como son, ese infame está procurando tu final, en el fondo todos os despreciamos.
- No puede eliminarme.
- No se trata de que mueras por su mano, no, él está tendiendo una mortal red de trampas en las que irás cayendo de forma consecutiva, no olvides al coronel, tienes dos problemas muy graves, El jefe de los vigilantes y la tullida, ambos le sirven.

- ¿Cómo lo sabes?
Mi sistema estaba a punto de estallar.
- Señor, no llevas tiempo, no sabes nada y todo esto es un montaje, es una primera parte de otras partes, y por otro lado, todo está pensado y meditado, es pronto para que te des cuenta de quién es el jefe de los vigilantes, cuando lo descubras ya será tarde, si llegas a las caravanas del agua, él te llevará a la delincuencia…, señor.

- ¿Quién eres?
La miré de arriba a abajo. Un poco más alta que yo, delgada y de suaves formas, dos pechos altos, estrecha de caderas, de manos cuidadas así como el pelo, aunque ahora llevaba una pequeña cola de caballo. No era guapa, tampoco fea, la dejé en tierra de nadie, es decir, al gusto de cada uno, desde luego desbordaba firmeza, deduje que acostumbrada a tomar decisiones rápidas.

- Señor, no sé cómo le llaman en tu país, yo trabajaba en una multinacional, se fabricaba armamento, se instruía en poder militar. Se alquilaban espías, traidores, asesinos, e incluso kamikazes, aunque ahora se le llaman de otra forma, señor.

- ¿Y el nombre Dak?
- Le quitaron una R, era mi clave en la multinacional, no sabes el significado de los nombres, ni tampoco el número de letras que componen cada nombre, el tuyo es pobre como el mío y eso que eres oficial, dais pena, señor, con todo respeto, señor.

- Veo que te burlas, aprovéchate, pero cuando pase todo esto y me pueda centrar, recordaré algunas cosas.
- Señor, tu actual problema se soluciona con un polvo – Dijo en el mismo tono – La mente tiene ese fallo, el sexo hace que se olvide el entorno, y tus carencias se encuentran en ese entorno, señor.

Desde luego la tía era dominante, tenía aplomo y seguridad, solo le faltaba escupirme. Su rostro y mirada no parecía mostrar emoción alguna, pensé que se burlaba, pero no, no vi esa chispa de ironía que algunas no sabían ocultar o disimular, aunque en el fondo les daba lo mismo, los deformes somos escoria.
- ¿Cómo se te ocurre en estos momentos?

- Alférez, señor. No tienes porqué asistir, y si vence Ait, entonces tu presencia puede ser la chispa, date cuenta de los detractores que tienes, estuve en el juicio, ese teatro sin valor alguno, ya te irás enterando de cómo es esto.
Medité sus palabras, reconocí que no dejaba de ser un buen argumento, allí podía elevar la temperatura, pero mis pensamientos y divagaciones fueron frenados en seco de nuevo.

- Échame un polvo – Insistió Dak.
Miré a Qiq y a Axo, ambas dos miraban al frente, supuse que nos escuchaban, pero no mostraban nada en su rostro. Quizá no fuera mala idea, aunque en el fondo podía ser parte de un plan urdido por alguien para quitarme de en medio y nada mejor que un polvo, la miré y ella de nuevo sostuvo la mirada, podía ser una mujer de las pocas que reconocen su naturaleza, están destinadas a ser preñadas, a tener descendencia para que la humanidad no se extinga, para nada más, aunque me costaba creerlo, no era una pobre mujer.

- Supongo que podré ver la pelea en diferido.
- Señor, por supuesto y además con mil detalles que el ojo humano no puede ver, es mejor que en vivo y directo, señor.
- De acuerdo.

Dak me siguió, hice un gesto a las demás de que hicieran lo que les diera la gana, por algunos gestos sabían que íbamos hacer, pero me daba igual, ya que pensaba en un puerto seguro, quizá esta podía serlo.
En mi agujero no perdió el tiempo, otra cosa que anoté en mi pobre cerebro, aunque no sé para qué.

- Espera y mira.
Dijo quitándose el uniforme con tranquilidad, le fue dejando encima de una estantería junto a un grupo de toallas. Y desnuda del todo, se tumbó atravesada en la cama y apoyándose en los codos me dijo.
- Aunque me voy a lavar, pero antes quiero que me huelas, que sepas donde me la vas a meter, lo digo para que tengas la seguridad que estoy limpia.
- ¿No te han follado a destajo?

- Dos veces desde que llegué, pero nadie del ejército, fui escogida por uno de esos tipos tan místicos, Ceptores, uno de ellos tenía esclavas, además a la antigua usanza, nada del siglo XXII, ni te lo figuras.
- ¿No eran normales?
- No, para ellos el sexo es dominación, y las mujeres deben de mostrar y demostrar sumisión total.

Había separado las rodillas, mostró una vulva levemente oscurecida, esbocé un ensayo de sonrisa, pensaba en un contador de polvos, deberían tenerle, pero no me reí, la tía era muy astuta y quería saber la causa de quitarme de la circulación.
- ¿Qué es lo que te produce hilaridad de mi vulva? – Preguntó sin mover un músculo del rostro. Tampoco su tono de voz varió.

- Verás, es un pensamiento íntimo, aunque carente de lógica, recuerdo la primera vulva que vi, ella era muy jovencita, se bañaba y no hizo nada por cubrirse, lo hacía en un río donde todos nos bañábamos, pero con bañador, incluso me dijo que la hiciera fotografías con su Smart, dijo que tenía un blog de sexo, yo flipaba.

Su vulva era sonrosada, incluso se separó los labios para mostrar la entrada de su vagina, también sonrosada, dijo que era virgen y acerqué mi rostro para poder ver si era verdad o no, y si lo parecía.

- ¿Y?
- Las que he ido mirando, tenía que ver la edad y su uso – Sonreí sin querer -, algunas mujeres follan mucho y otras casi nada, pienso que se nota, sobre todo en el color y en la actitud de ellas, mientras me las follaba pasaban cosas.
- Sigo preguntándote lo mismo, no sé dónde quieres llegar, respecto a mi vulva – Mismo tono.

- Tu caso no es diferente, algunas, casi la mayoría, le gustaba que antes las mirara, ellas se exhibían, era una forma de ponerse en marcha, sus parejas o follamigos, eran de los que van deprisa, se las tiraban sin más, algunas incluso no les había dado tiempo a quitarse el sujetador.
- ¿Me estás diciendo…, que me pone el que me veas desnuda? – Lentamente asentó bien los pies en la alfombra.

- Algo así, pienso que estás adquiriendo cultura deforme, y aseguro que soy el primer deforme que te ve desnuda. Aunque no me estoy explicando como es debido.
- Pienso hacer lo mismo contigo, no me le vas a meter sin un examen previo, y si, te doy la razón, eres el primer deforme que me le va a meter. La causa es tu popularidad, mi instinto me dice que dispones de ese factor mal llamado suerte.
Me desnudé deprisa, y todo lo contrario que ella, el uniforme quedó amontonado, me arrodillé entre sus piernas y cogiéndola por la parte alta de los muslos, la empuje hasta el centro de la cama, quedó mirando al techo, esperaba.

Lo primero que vi, y apenas me tuve que acercar, que el primer movimiento le había producido algo, vi brillo en la entrada de la vagina, y era posible que hubieran sido mis manos, seguían agarrando sus muslos y probé, moví ficha en la misma postura.
Aumenté la presión de mis manos, levemente, quería que se diera cuenta que yo tomaba posesión de su cuerpo, y de nuevo hubo respuesta, el brillo aumentó.

Acerqué mi rostro a su vulva, sin soltar sus muslos, con los dedos pulgares, separé sus labios, mayores y menores, y pude ver el fino hilo manantial de su vagina. Su cuerpo se estremeció, retuvo la respuesta, pero si me di cuenta que no era forzado, consentía ser follada, debía procurara y conseguir que le gustara.

Y no obedecí, aunque si oliera mal, recuerdo a un elemento en la red, esos que se jactan de follar mucho a mujeres, de sus conquistas y polvos rápidos, pedía consejo, cito textualmente, decía que el chocho de algunas mujeres olía a pescau.

Una tía con mucha sorna le recomendaba el médico, y además que se diera mucha prisa, y era verdad, estaba infectado, aunque no era este el caso, este tenía otra fragancia, además natural, olía a sexo, pocas veces se consigue ya que algunas veces queda en el aire de la habitación, sobre todo en invierno, ya que todo se encuentra cerrado.

Y seguí adelante, mi lengua fue recorriendo ese manantial y se introdujo en su vagina, ahora no pudo evitar su respuesta, gimió y su vientre se estremeció. Cada mujer tiene un sabor diferente. Introduje la lengua todo lo que pude y ella empujó levemente. Salí despacio y de nuevo se movió.

Levanté la cabeza y la miré, sus pechos ya mostraban pezones endurecidos. Dije procurando un tono neutro, como el que observa ganado.
- Examen positivo, tienes buen sabor, pero aún no he terminado.
Ella levantó su cabeza mirándome, tragó saliva diciendo.
- Solo dije que olieras.

- Desde el momento que te ofreciste, aunque la causa que mencionaste no lo justifica del todo, pienso que el sexo es un camino incierto, puede ir muy bien o mal, no todo está en manos del macho, la hembra debe de poner su parte, y además tú lo has dicho en el callejón, la frase de “Échame un polvo”, está muy claro su significado. Al menos para mí.

- ¿Qué significado tiene para ti?
- Que me corra dentro de tu vagina, que es lo adecuado bajo mi punto de vista.
- Si, así es.
- Hay más, quizá nunca lo hayas probado. Una de mis amigas, un tía gordita, de flequillo que le tapaba los ojos, siempre estaba soplando hacia arriba, tenía una fantasía sexual, le gustaba más en inverno que en verano, la causa era la temperatura ambiente.

Le producía alto placer que te corrieras dentro de su vagina y una vez que terminabas, ella se ponía de pie, le gustaba sentir como el semen descendía por la parte interna de sus piernas, la tía reconocía que no podía controlar los orgasmos que tenía al sentir ese frío que descendía despacio.

Y era verdad, yo podía ver como se estremecía y no de frío precisamente, incluso veces que se saltaba todo, decía que se la metiera deprisa y que terminara deprisa, solo le interesaba el final, el semen enfriándose y descendiendo por su piel.
- No se me había ocurrido tal experiencia, si he notado que se sale parte del semen, aunque todos se paran, cosa que no comprendo, ellos mismos limitan esos pocos segundos de placer que dicen tener ¿Y tú terminas de la misma forma?

- No exactamente, aunque tu caso es diferente, las forenses que me atendieron, me dijeron que podía comerciar como el semen y la orina, y lo voy hacer. Pero yo tengo la costumbre de frenar la carga, esa que nos hace terminar de forma incontrolada, de esa forma mantienes el cerebro pendiente y la contrapartida, es que a la tía de turno le prolongas el placer y yo sostengo la teoría que no debes detener ese movimiento de meterla, tan solo sacarle poco, resbalas en el semen ya que algunas vaginas se secan en esos momentos, no todas.

- Nunca estuve pendiente de tantos detalles.
- Algunas veces, y eso si les gusta a todas, procuro salirme casi del todo, solo el glande queda en el arco de la entrada, allí el anillo, el orificio vaginal presiona, yo digo que casi me salgo del todo para secarme, algunas gritan cuando entro de nuevo seco, sienten al penetrador de forma intensa y como entra despacio, eso les pone a cien.

- No podía imaginarme todo esto, ¿de verdad que eres deforme?
- Si y además no te voy a follar de esta postura, utilizaremos las almohadas.
- Ya entiendo, aunque esa postura algunas veces nos es incomoda.
- Es posible, depende de las almohadas, aunque las que yo tenía eran de buena calidad, al poco tiempo se aplastaban con el peso y la elevación era mínima, suficiente para que el penetrador no tuviera problemas durante el coito.
- ¿También tiene que ver ese rozamiento que siento?

No respondí, sabía lo que estaba pasando, algunas veces he pensado el penetrador dispone d ojos, era cierto que el glande rozaba de forma intermitente la zona perineal, yo sentía la humedad del fluido vaginal pero me abstuve de penetrarla y continué con esta chica lista.

- Hay más detalles, el penetrador debe estar bien situado, aunque yo procuro que ella tenga apoyadas las nalgas en una almohada, de esa forma evita ese doblamiento del penetrador, algunas veces me ha descontrolado ese leve flexión que implica el ir corrigiendo la postura, puede ser el culpable de que desconectes, pocas levantan la pelvis y colaboran, la mayoría se ponen y no se mueven, supongo que de ahí viene esa frase “Echar un polvo” , y fue la causa de que todas tuvieran sus nalgas levantadas.

- Sigo sorprendida.., y tengo una duda ¿Te comportas de esta misma forma con todas? – Dijo mirándome fijamente.
Dudé unos instantes, se apoyaba en los codos, quería tener una postura dominante y fue cuando decidí sorprenderla, solo tuve que echarme un poquito hacia atrás y según respondía golpeé, hice un brusco movimiento, se llama embestida y se la metí hasta el fondo, el glande me dijo que no entraba más, sentí el final de su vagina.

- No, procuro aprender – Abrió la boca a la vez que cerraba los ojos, sus manos se aferraron a la sábana y soltó el aire deprisa acompañado de un aaaahhhhhh.
Cerré la boca, pero mantuve la presión debida a la fuerte embestida, ella había perdido el apoyo de los codos, por lo cual quedó acostada mirando al techo. Yo asociaba la embestida que hacemos en su vagina con los cuernos, se pude comparar con los toros, claro que ellas no quedan en buen lugar, las vacas son sumisas vulvas a su disposición, bueno, del ganadero que es quien decide.

- Tío, reconozco que me has sorprendido, nunca me la han metido de esa forma. Y por favor afloja la presión, no quiero que me hagas obras de ampliación.
- Pienso que se debe innovar, pequeños detalles – Dije moviéndome un poquito hacia atrás, de nuevo cerró los ojos suspirando.

- Me le has metido sin mi consentimiento, antes debía de comprobar si estabas limpio – Protestó sin abrir los ojos.
- No, tu no dispones de nada, tu obedeces y callas, no olvides quien soy yo y quien eres tu ¿Quieres que te regale al coronel?
Abrió los ojos, yo me recosté encima hasta que sentí sus pezones endurecidos, me apoyé con las manos, pero sin apoyarme en ella.

- Lo siento señor, te pido disculpas, dispón de mi a tu antojo, señor – Respondió empleando un tono bajo, no abrió los ojos.
- Ahora tenemos un problema, esa petición que me hiciste apoyada en la tesis de que distraería a mi mente, la has anulado con tu rebeldía, podía continuar, el penetrador me habla. ¿Eres capaz de sentir lo que estoy diciendo?
- Señor, si, siento un ligero latido espaciado en el penetrador, es el glande, hace el mismo movimiento que cuando os corréis.

- Así es, reclama empuje, movimiento, quiere correr y terminar ya, pero mi mente no está de acuerdo, debo castigar tu osadía y si te das cuenta, hoy estoy generoso, el coronel tendrá noticias mías.
- Señor, no me regales, el coronel tiene fama de sátiro, su crueldad está en todos sus actos, algunas mueren entre sus manos. Si no quieres continuar dentro de mí, al menos permíteme que te de placer con mi boca.

- No me fío de tu boca.
- Lo haré con las manos, pero te pido un favor, déjame beber de ti, lo necesito, mis constantes vitales me avisan de mi baja en defensas, los forenses lo tienen controlado.
- ¿Ellos también lo beben?

- Sí, pero mezclado con el flujo vaginal, algo hay que les repele, señor.
El penetrador estaba inquiero, debía de saber que no le iba a obedecer, sin embargo Dak utilizó armas de mujer, se movió ligeramente, yo hice lo mismo, cambié de postura sin sacar el penetrador, aprisioné sus muslos con los míos, gimió.
- Señor, sigue, te siento con toda intensidad.

El tono había cambiado completamente, ya no tenía ese color de arrogancia y de superioridad.
- Haremos un cambio, voy a ser magnánimo contigo, pero tendrás una deuda conmigo, a pesar que desconfío de ti, y por eso te voy hacer una pregunta ¿Alguien te ha ordenado que no vaya a la pelea?
- Señor.

No dijo más, vi como dos furtivas lágrimas escapaban por la comisura de sus ojos que fueron absorbidas por la tela de las sábanas. Fue suficiente para mí.
- Supongamos que te echo el polvo, recogemos el semen de tus piernas y permito que te lo bebas ¿Qué obtendré a cambio?
- Mi sumisión, sabré que tú me proporcionarás semen.

- ¿Y qué harán si descubren que se lo que él o ellos no quieren que sepa?
- Señor, yo pertenecía al 15th cuadrante, fui cambiando de cuadrante y falange de forma sutil, todos los controladores y jefes de falange miraban hacia otro lado, tenían su compensación. ¿A quién le importaba que una mujer fuera trasladada de esa forma?, piensan que es una operación del servicio secreto y por eso nunca harán preguntas….

El penetrador se movió, yo estaba atento a sus palabras, ella hablaba mirando al techo, de vez en cuando alguna lágrima furtiva escapaba a su control, estaban dejando una línea en su piel, luego estaba maquillada, eso me dio que pensar, claro que lo mismo lo estaban todas y yo no me había percatado.

- Yo, yo, yo soy el explorador de cadenasdecobardías, recibí el encargo a cambio de un “actual” para tránsito….. Sigue, por favor, dispón de mi cuerpo a tu antojo – Dijo suspirando.
- ¿Y si se entera de todo esto?

- Volaré sin alas, muchas desaparecen sin dejar rastros, al día siguiente, por definirlo de alguna forma, ya que para mí, en este planeta vivimos en el espacio-tiempo de un interminable día.
- ¿Puede hacerlo? ¿Eres de su falange? – Pregunté moviéndome muy despacio, mi mente no estaba en el penetrador, el miedo había aparecido de improviso.

- Si tu mataras a una mujer por deporte, la ley no haría nada, una menos, existe un contador de muerte, en ella estamos todos registrados, sin embargo…. – Hizo una pausa y abrió los ojos, era lógico, yo la estaba sobornado, el penetrador había salido muy despacio de su vagina y ahora ascendía entre sus labios verticales en busca de un aliado, el clítoris, que es masculino, y presioné sobre él, la tía gimió de nuevo - Señor, me gusta ¿Sabes si puedo sentir algo diferente?, yo, de vez en cuando me hago una paja, señor.

- ¿Sí que se?, pero… ¿No tienes a nadie cerca que te folle cuando tú quieras?
- En cierto modo no, aunque te parezca extraño señor, hay un porcentaje muy alto de mujeres que están de acuerdo con su futuro, ahora tienen sexo, en la tierra no tenían el sexo que precisaban, la mayoría exigían un polvo al día, mínimo y muchos orgasmos, pero había un problema, pocos hombres disponibles y muy pocas tenían sus necesidades cubiertas, y por eso la maldad crecía en las mujeres, lo motivaba el hombre, señor.

- ¿Y los hijos?
- Señor, yo no tenía tiempo para eso, mi interés estaba en mi trabajo, a pesar de la fama que tenía, si algún día puedes acceder a un archivo secreto, se llama “Tinieblas de Machen”, te horrorizarás de lo que se preparaba en la tierra con destino al espacio.

- ¿Eres fértil?
- No señor, tomé un veneno inducido, mi jefe de filas era un depredador del sexo, una sesión de sexo con él te dejaba tullida para unas cuantas semanas, eso sí, no te molestaba jamás, sabía que volverías al trabajo cuando te repusieras, su lugar de sexo era una antigua abadía, aseguraba que perteneció a sus ancestros, nosotras estábamos seguras de que no, que era un fanático religioso, y todas las religiones de alguna forma, directa o indirecta aseguran que somos la imagen del mal. Señor. Permíteme un poco de silencio, me llega el aviso de orgasmos diferentes, no les reconozco, señor.

Un dedo o dedos, no es lo mismo que el glande, además ella ignoraba que yo me acercaba al final, y el penetrador ya empieza a soltar un fluido seminal, un mezcla baja en esperma, es el medio donde nadarán los invasores que preñan a las mujeres, pero, siempre hay un pero, hay que dosificar ese rozamiento del clítoris.
Hay un truco, descender de nuevo en ese cálido camino que está entre los labios verticales, en busca del fluido vaginal y volver a subir, sin embargo ellas no sienten l mismo, su propio sistema le avisa que ese fluido es diferente, incluso cuando te hacen una felación, ese anticipo de la eyaculación les avisa, parece que goza de más salinidad y por eso le detectan.

- Bien Dak, bien, me encargaré de tu clítoris, tendrás otro placer diferente y a cambio me darás más información, y como contrapartida, ahora, beberás todos mis fluidos, pero te exijo pleitesía total, estarás a mi lado en el carro de combate y si lo cumples al 100x100, vivirás y es cuando te preguntaré por eso que dicho del tránsito.

- Señor, dispón de mí.
El penetrador se alejó de la vulva de Dak, protestó ya que sin querer le rocé con la áspera sábana, pero mi mente absurda reaccionó, moví su cuerpo, quedamos de lado, ella tomó en su boca al penetrador y yo busqué a su clítoris con mi lengua, de nuevo tuvo un estremecimiento cuando mi lengua rozó el diminuto pene, los dos íbamos a tener lo mismo en la boca, bueno, no es exactamente igual y fue cuando su cuerpo tembló a la vez que de su boca se salía el penetrador y gritaba, conté tres orgasmos seguidos, ese fue el efecto, la causa, mis dientes habían apresado su clítoris a la vez que mi lengua apartaba su pequeño prepucio y luego recorría hasta el final el duro cordón donde el pequeño pene ocultaba su verdadera longitud, mi pobre mente me decía que me estaba follando a una hermafrodita hembra.

Mis dientes mantenían retenido al pequeño glande del clítoris, además me sorprendió, tenía buen tamaño, algunas lo tienen diminuto, Dak procuraba que el glande del penetrador se rozara entero en la entrada de su garganta, además, aseguro que llegaba a entrar en la garganta, lo digo porque de vez en cuando ella retenía el aire, no respiraba, quería que me corriera deprisa, yo seguí centrado en otro penetrador que en sus tiempos, millones de años, se introducía en esta misma vagina, algo así como los caracoles, solo que estos son unos listos, pueden cambiar de sexo si lo desean, pienso que se follan ellos mismos, un rollo.

Se apartó del penetrador, jadeaba y su cuerpo temblaba, su vientre denunciaba los orgasmos, y movió su mano, me pajeaba para no perder cuerda, cambié de postura acercando el penetrador a su boca, entendió a la primera. Su mano en mi boca me dijo que dejara de torturarla y solté la presa, ella resopló encima del glande y sus labios se cerraron en su torno, sujeté su cabeza, me corría ya, procuré alargar esos segundos iniciales e incluso intenté contener la primera señal, el semen es enviado lejos, lo hace la naturaleza para que llegue la fondo de la vagina, allí existe una pequeña hendidura donde el semen se queda, no escapa, de ahí parte el invasor.

Controlé un poco la eyaculación, luego me dejé llevar, tenía los ojos cerrados y vi el movimiento en su garganta, ingería despacio el semen, y cuando dejó de salir, sentí como la punta de su lengua hurgaba en la entrada de la uretra en busca de más.
- Espera un poco, no deja de salir, pero lo hace de forma espaciada, pero debemos de cambiar de postura, a pesar que aquí no existe gravedad suficiente.

Ella se sentó en la cama y yo me puse en pie, de nuevo atrapó mi penetrador y sus manos acariciaron toda la zona, le avisé que ahora llegaba la orina, es algo inducido cuando follas fuera de casa, de esa forma no manchas después, ese poco fluido que queda y sale despacio.

- Sujeta el penetrador con la mano derecha y controla el caudal de salida.
Así lo hizo, y la orina fluyó, procuré mantener presión con mi cerebro, puede cortarse y no es bueno, pero no hubo problema alguno, de nuevo hizo lo mismo, tenía soltado el penetrador pero seguía dentro de su boca, hasta que le avisé que ya no quedaba nada más. Apartó la boca y besó el glande muy despacio mientras alzaba su mirada, lamió el glande y luego llevó la lengua a lo largo del penetrador, hizo lo mismo con los testículos sin importarle el vello.

Me separó un poco y se arrodilló en la alfombra, diciendo con la cabeza levantada y mirándome a los ojos.
- Señor, yo te juro pleitesía, sumisión total. Nunca te traicionaré y mi destino se unirá al tuyo, incluso si lo deseas seré tu esclava, señor. Aún siento la tenaza de tus dientes, siento ese rastro entre el gustillo y la molestia, señor.
- Se precisa de entrenamiento, cuando le superas, esa tenaza te puede llevar al desmayo por medio de una serie de orgasmos consecutivos.

- Entonces, deberás morderme más, lo deseo señor, lo deseo.
- ¿Y si descubre que le has traicionado?
- Estaré amenazada, pero cuando eso ocurra espero estar en tránsito, el no sabrá que destino habré escogido, señor. Señor, la pelea ya habrá concluido.
- ¿Cómo lo sabes? – Pregunté perplejo.

- Con el tiempo aprender a medirle, esos espacios invisibles y que para cada uno es diferente, observarás que nunca llegas tarde, a ellos les ocurre lo mismo.
- ¿Podemos ver la pelea?
- Señor, sí, pero antes déjame que te lave. Señor ¿Puedo pedirte algo especial?
- Si está en mi mano…..

- Señor, necesito una señal tuya en mi cuerpo, que siempre la tenga presente.
- Puede ser, pero no ahora, precisas de ser catequizada y además necesito una serie de cosas que no se si las podré conseguir.
- ¿Puedes darme algún detalle?, señor.

- Látex, bolsas de diferentes tamaños, se precisa para la prueba de muerte, te hablo de sumisión, verás de cerca la muerte y aprenderás de sus niveles, a lo largo de nuestra vida los pasamos sin darnos cuenta, por ejemplo en las comidas, cuando no masticas bien y se hace un nudo que con suerte has podido tragar, pero antes sientes el aviso del ahogamiento por obstrucción ¿nunca te ha ocurrido?

- Ahora que lo mencionas, si, alguna vez me ha ocurrido. Sobre todo cuando tenía hambre y los primeros bocados me los tragaba casi sin masticar.
- Sabrás de muerte por tener obstruida la tráquea, supongo, en las noticias de vez en cuando aparecían.

- Sí, es verdad. Esa prueba de muerte tiene algún significado, señor – Dijo con cierto temor en su rostro.
- Hay más, mujer, debes saber algo que ninguna sabe. Pienso restablecer la calma de los deformes, y lo voy hacer con un plan ideado hace muy poco, aunque preciso de tiempo y de salvar carros, y sobre todo encontrar a ese tipo de mujer para ejecutarlas de esa forma, a muchos les gustará, tiene su morbo, se está ahogando con tu penetrador metido en su garganta, habrá apuestas, piensa si en el preciso momento de la muerte, cierra la boca, por supuesto que ellas ignoran su suerte, ese tipo de sexo estará muy restringido y no habrá espectadores, ninguna mujer sabrá del destino que les aguarda.

- Señor, que crueldad, los hombres tenéis una mente enfermiza, empiezas a parecerte a ellos, con permiso, señor.
- Bien ¿Algún cambio de última hora?
- No señor, debo lavarte.

Y en lo que yo llamé bañera, Dak me lavó completamente, incluso me cepilló los dientes, mi pago fue seguir acariciando su clítoris, empecé a pensar si era ninfómana y una vez que me hubo secado, me pidió que la mordiera de nuevo.

Por un momento pensé que sería un error, su clítoris estaría demasiado sensible, pero por otro, pensé si era ninfómana, me encogí de hombros y fuimos a la cama.
Dak me dijo que le gustaría que yo estuviera acostado y ella situaría su vulva en mi boca, de esa forma ella controlaría la tenaza, me dio lo mismo, además eso me permitía sus pechos y pezones endurecidos y nos situamos en posición.

Atrapé nuevamente el diminuto pene, con la lengua aparté hacia atrás el diminuto prepucio y cerré la tenaza, Dak se estremeció, y muy despacio moví ligeramente los dientes, gimió y gritó a la vez que se sujetaba, precisamente por esa causa ella debe de estar acostada.

- Señor, baja tus brazos, preciso de apoyo para poder moverme, tus hombros me lo impiden.

Obedecí, y poco después de que se colocara, ajustó sus rodillas a mis hombros y las piernas a mis brazos, quedaron pegados a mis costados y Dak presionó su vulva con fuerza, me cubría la nariz y la boca, no podía coger aire y fue cuando me di cuenta que había caído en su trampa, me estaba asesinando gracias a mi estupidez de deforme y además lo había hecho con todo descaro.

Ya no pude pensar más, una luz brillante se acercaba y empecé a no sentir nada, ni ahogo ni frío ni calor, tampoco a la vulva asesina……

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FátimaCategoría: Transexuales

Por anamar | 2014-10-28 08:02:27 | 0 comentarios

Ya estaba cansado de estudiar, los exámenes preuniversitarios me habían consumido las últimas 3 semanas y mi verga ya quería salir de su estado de reposo. La tarde era calurosa por lo que estudiaba en bóxers sin camiseta. Me conecté a una página donde se anuncian travestis; debo deciros que me encantan las chicas con un gran falo, un buen par de tetas y de piel morena….Me dedique a agrandar las imágenes de las que mostraban su pollón en erección ó tan solo morcillón como decimos aquí en España. De pronto ocupando toda la pantalla de mi ordenador apareció ella, una diosa de ébano, preciosa de cara, estilizada, de caderas dibujadas, un culo algo prominente pero no exagerado, grandes senos con unos pezones marcados y erectos y un falo grueso y largo, en semi erección, colgante, de manera que era visible entre sus piernas en las fotos en que posaba de nalgas semi flexionada. Que hermosa y que calentura me estaba produciendo. Vi su móvil de contacto, tarifas y que estaba en mi ciudad por lo que no me lo pensé dos veces y la llame, aunque me produce cierto recelo que se graben mi móvil pero no admitía “ocultas”.
Su timbre de voz aun no era del todo femenino si bien se me antojo un acento cálido y amigable:
“Si? Quien sois? Estáis hablando con Fátima”
Al principio me temblaba todo incluidas las palabras, pero al rato consiguió que me sintiera tan cómodo que quedamos para tener sexo esa tarde, en su piso.
Después de ducharme e higienizarme bien salí con mi auto en dirección al anhelado sexo. Llegue a su portal, llame al interfono y sin mediar palabra se escuchó la el eléctrico zumbido de apertura de la puerta. Al llegar a su piso y tocar el timbre apareció ella con una gran sonrisa “hola mi cielo, no te demoraste nada” y a modo de saludo me dio un beso en los labios.
“Hola Fátima” le dije devolviéndole el beso
Vestía conjunto de lencería de encaje blanco, resaltando su oscura piel. A través de las copas de seda del sujetador se transparentaban sus negros pezones y el tanga blanco apenas contenía su falo. Se le marcaba todo el glande con su surco de la corona.
“Wow que guapa eres. Escultural y divina” exclamé sin rubor ni miedo a parecer frio y pedante. Pague religiosamente lo estipulado se giró y enfatizó:
“Sígueme”
Caminaba delante mío y yo admiraba ese culo prieto, con unas nalgas que pedían ser manoseadas, mordidas, cacheteadas...Se estiró de lado en la cama y acariciándose un pecho al unísono que se mojaba sensualmente los labios paseándose la lengua por encima dijo “y mi chico no se me va a mostrar?” tardé dos segundos en quedar en bóxers, entonces ella se sentó en la cama frente a mí y mordisqueo mi verga por encima de la tela. Noté que mi erección era progresiva y se me escurrió la polla por la apertura del bóxer, succionó mi glande un segundo y paró para acabar de desnudarme. Se puso de pi e frente a mí y aproveche para acariciar esos pechos, ella se liberó del sostén y entonces pude mordisquear esas oscuras cerezas.
“Que gusto me estás dando…sigue así, comete mis pezones cielo” Estiraba el cuello hacia atrás a la par que sus gemidos eran cada vez más altos y la respiración más entrecortada.
Acaricié su verga por encima del tanga y la noté gruesa y dura, crecía progresivamente, pensé que la debía liberar, introduje mi mano en el tanga, le acaricie todo el miembro suavemente de arriba abajo y el falo respondía hinchándose e hinchándose. Le empecé a bajar el tanga y al agacharme para acabar esa operación quedo ante mí su gran tesoro, una polla negra con un glande más claro, como una seta, bien delimitado por un profundo surco. Resistirme fue imposible y le bese todo el mástil por los 2 lados salivándolo con mis labios para pasados 2 minutos pasar la lengua por ese glande bien henchido y lamer el orificio haciendo círculos con mi lengua.
“Chúpamela toda, por favor, me tienes a mil nene, cómete a papito” No me lo tuvo que repetir, pero esos 18 cm me atragantaban a cada empujón que ella daba, pero lo estábamos disfrutando y no me importaba. Mientras engullía ese mástil le acariciaba ambas nalgas trayéndola más hacia mí; en eso me coge por los pelos separándome un palmo de mi golosina y volteándose me indica que me coma ese culo que tan bien había acariciado. De cuatro en el borde de la cama y yo arrodillado en el suelo tenía ante mí a la diosa del sexo. Se separaba ella misma las nalgas y su ano se contraía solo, pedía ser besado, lamido, comido. A la par podía ver su tiesa verga a través de los muslos y me quede atónito ante esa “foto” mientras le acariciaba los grandes testículos que poseía. Tan bien depilada y suave toda ella que la lengua patinaba sola, la pusiese en las nalgas, en los huevos ó en su ano.
Mi pene a punto de estallar pedía dedicación para él, por lo que comencé a masturbarme y súbitamente note el precum recorriendo mi interior fálico “no puedo más Fátima, me voy a correr, no pueeeedo!!!!” Me incorporé y derrame toda mi leche sobre su culo y espalda, el contraste con su piel hacía que mi semen fuera más blanco aún. Me unté la polla con mi propio semen y ella enseguida intuyó mis intenciones
“No mi cielo, no puedes enterrarme tu néctar …nos debemos proteger. Que rápido te has venido, pero la tarifa es hasta aquí príncipe. Si quieres más paga más”.
Ese comentario me volvió al mundo real, le iba a pedir que me dejara mamársela y beberme su corrida pero opté por vestirme y con un “chao hasta pronto” dejé el piso, satisfecho pero con ganas de más.

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